Biblioclubadiel es un blog elaborado por la comunidad educativa del Colegio Público Badiel, Guadalajara (España). Queremos compartir nuestro amor a lectura y a la biblioteca.
sábado, 18 de abril de 2015
PALABRAS SIN TECHO
Valor Educativo Lectura y escritura
Idea y enseñanza principal Un cuento hecho poema para apreciar el valor de los libros y animar a la escritura
Ambientación El aire y un libro
Personajes Las palabras
Las veo pasar a menudo,
siempre con gesto cansado,
nunca se detienen, nunca,
solo se las ve volando.
¿Por qué viajáis las palabras
arrastradas por el viento?
¿Por qué no paráis un rato
a descansar un momento?
![]() |
FELIZ DÍA DEL LIBRO |
me responde con un gesto,
“pero no sé cómo hacerlo.
¿Casa segura? no tengo;
y, para mí, no hay posadas.
Además, no tengo tiempo,
pues, si el silencio me alcanza,
entonces, desaparezco”.
Morir de puro silencio
es un destino cruel
¿quién ayuda a las palabras,
que tanto bien nos hacéis?
Pues, si nadie se adelanta,
no os preocupéis, yo lo haré.
Tengo aquí un poco de ingenio
y os fabricaré un hotel
con las paredes de cuero
y los suelos, de papel.
Haré las camas con letras,
en ellas dormiréis bien,
pondré sábanas de tinta
para que no os destapéis.
Aquí no pasaréis hambre
que yo os haré de comer
platos de puntos y comas
que ayudarán a entender;
y, de beber, unas tildes
para las que tengan sed.
¡Venid y haced un descanso,
ya está listo vuestro hotel!
Como son algo miedosas
y no están acostumbradas,
al principio todas ellas
se quedan junto a la entrada.
Pero, según van llegando
las palabras más ancianas,
es tan grande su cansancio
que solo queda acostarlas.
Y, en sus camitas de letras,
por la tinta resguardadas
recuperan tal frescor
que ni recién pronunciadas.
“Aquí viviría mil años”,
dice la más veterana.
Este lugar es perfecto,
tiene que ser nuestro hogar.
Si hay que ponerle algún nombre
“Libro” se ha de llamar.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
domingo, 22 de marzo de 2015
COMUNIDADES LECTORAS
Este año participamos en comunidades lectoras de 4 años y de 5º curso de primaria.
Estamos leyendo libros muy bonitos y que nos enganchan.
De estos libros podéis disponer en la biblioteca del centro.
Estamos leyendo libros muy bonitos y que nos enganchan.
De estos libros podéis disponer en la biblioteca del centro.
TEATRO DE 5º DE PRIMARIA
Los alumnos de 5º de primaria han realizado una obra de teatro que tiene por título "La otra historia de Caperucita".Participa todo el curso :los 17 alumnos que están matriculados en dicho curso.
La obra ha sido presentada al proyecto K@leidos de teatro infantil de Almagro.Ha sido una experiencia muy bonita para todos.Desde aquí les deseamos suerte.
Seguiremos informando de los resultados .
La obra ha sido presentada al proyecto K@leidos de teatro infantil de Almagro.Ha sido una experiencia muy bonita para todos.Desde aquí les deseamos suerte.
Seguiremos informando de los resultados .
martes, 17 de febrero de 2015
¿Y si no fueron felices y se hartaron de perdices?
Valor Educativo Amor verdadero
Idea y enseñanza principal El verdadero amor que nos hace felices consiste en buscar por la felicidad de la persona amada antes que la propia
Ambientación Un cuento de hadas
Personajes Un príncipe, una princesa y un escritor
Cuento
Érase una vez el final de un cuento de hadas. Todo había acabado felizmente, y el príncipe y la princesa habían llegado a casarse tras muchas aventuras. Y vivieron felices y comieron perdices.
Pero, al día siguiente, el príncipe tenía un fuerte dolor de cabeza y no le apetecía comer perdiz. Salió a pasear por los jardines mientras la princesa devoraba una perdiz tras otra. Tantas comió, que al llegar la noche sufría una gran indigestión.
Esa noche, el príncipe protestaba, pues no se sentía feliz.
- Vaya birria de cuento. No me siento para nada feliz.
- Si no eres feliz, es porque no has comido perdiz.
Y al día siguiente ambos solo comieron perdices, pero el mal humor del príncipe no desapareció, y la indigestión de la princesa empeoró.
- Vaya birria de cuento- dijo también la princesa.
El tercer día era evidente que ninguno de los dos era feliz.
- ¿Cómo puede irnos tan mal? ¿Acaso no fue todo perfecto durante el cuento?
- Es verdad. Lo tenemos todo, ¡y hasta nos hemos casado! ¿Qué más necesitamos para ser felices?
Ninguno de los dos tenía ni idea, pues se habían preparado para vivir una vida de cuento. Pero, al terminar el cuento, no sabían por dónde seguir. Decididos a reclamar una felicidad a la que tenían derecho, fueron a quejarse al escritor del cuento.
- Queremos otro final.
- Este es el mejor que tengo. No me sé ninguno mejor.
Y, tras muchas discusiones, lo único que consiguieron fue que eliminara lo de comer perdices. Seguían sin ser felices, claro, pero al menos la princesa ya no tenía indigestión.
La infeliz pareja no se resignó, y decidió visitar a las más famosas parejas de cuento. Pero ni Cenicienta, ni la Bella Durmiente, ni siquiera Blancanieves, hacían otra cosa que dejar pasar tristemente los días en sus palacios. Ni una sola de aquellas legendarias parejas había sabido cómo continuar el cuento después del día de la boda.
- Nosotros probamos a bailar, bailar, y bailar durante días- contó Cenicienta- pero solo conseguimos un dolor de huesos que no se quita con nada.
- Mi príncipe me despertaba cada mañana con un ardiente beso que duraba horas- recordaba la Bella Durmiente- pero aquello llegó a ser tan aburrido que ahora paso días enteros sin dormir para que nadie venga a despertarme.
- Yo me atraganté con la manzana cien veces, y mi príncipe me salvó otras tantas, y luego nos quedábamos mirándonos profundamente- dijo Blancanieves- Ahora tengo alergia a las manzanas y miro a mi esposo para buscarle nuevos granos y verrugas.
Decepcionados, los recién casados fueron a visitar al resto de personajes de su cuento. Pero ni el gran hechicero, ni el furioso dragón, ni sus valientes caballeros quisieron hacer nada.
- Ya cumplimos con todas nuestras obligaciones, y ni siquiera tuvimos un final feliz ¿Y encima queréis que nos hagamos responsables de vuestra felicidad ahora que ha terminado el cuento? ¡Venga ya!
La joven pareja recurrió finalmente a sus leales súbditos. Tampoco funcionó porque, a pesar de que obedecieron todas y cada una de sus órdenes, los príncipes siempre habían tenido todo tipo de lujos, y seguían insatisfechos.
- Nada, tendré que encargarme de mi felicidad yo misma - decidió la princesa precisamente el día que el príncipe pensó lo mismo.
Y cada uno se fue por su lado a intentar ser feliz haciendo aquello que siempre le había gustado. Pero por emocionantes y especiales que fueran todas aquellas cosas, no era lo mismo hacerlas sin tener a su lado a su amor de cuento. Tras aceptar su fracaso por separado, volvieron a encontrarse en el palacio llenos de pena y desesperanza.
- Lo hemos intentado todo- dijo el príncipe, cabizbajo-. Ya no queda nadie más a quien pedirle que nos haga felices. Estamos atrapados en un penoso final de cuento.
- Bueno, querido, aún nos queda una cosa por probar- susurró la princesa-. Hay alguien que aún no se ha encargado de tu final feliz.
- ¿Sí? ¿Quién? ¿La bruja? ¿El león? ¿El armario? ¿Voldemort?
- Cariño, no te vayas del cuento. Me refiero a mí. Aún no me he encargado de hacerte feliz. Ni tú tampoco de mí.
Era verdad. Y no perdían nada por intentarlo.
Aunque hacer feliz al príncipe tenía lo suyo. Solía levantarse de mal humor, trabajaba algo menos que poco y era un tipo más bien guarrete. Y tampoco la princesa era perfecta, pues lo menos que se podía decir de ella es que era caprichosa y mandona, bastante cotilla y un poco pesada. Pero, a pesar de todo, se querían, y descubrieron que, al esforzarse por el otro, olvidándose de sí mismos, no necesitaban más que ver asomar la felicidad en el rostro de la persona amada para sentirse plenamente dichosos. Nunca antes habían repartido felicidad, y hacerlo con su único amor los llenaba de tanta alegría que era difícil saber quién de los dos era más feliz.
Pronto se sintieron tan dichosos repartiéndose felicidad que, a pesar del esfuerzo que les suponía, no pudieron parar en ellos mismos, y comenzaron también a preocuparse de la felicidad de sus súbditos y los demás personajes de su cuento. Hasta las legendarias princesas que no habían sabido vivir felices en su final de cuento pudieron recibir su consejo y su ayuda.
Así, habiendo descubierto el secreto de los finales felices, hicieron por fin una última visita para llevar a su amigo el escritor un regalo muy especial: un nuevo final de cuento. Y el escritor lo tomó y lo agregó a la última página, donde desde entonces puede leerse “…y, renunciando a su felicidad por la del otro, pudieron amarse y ser felices para siempre”.
Autor..Pedro Pablo Sacristán
Idea y enseñanza principal El verdadero amor que nos hace felices consiste en buscar por la felicidad de la persona amada antes que la propia
Ambientación Un cuento de hadas
Personajes Un príncipe, una princesa y un escritor
Cuento
Érase una vez el final de un cuento de hadas. Todo había acabado felizmente, y el príncipe y la princesa habían llegado a casarse tras muchas aventuras. Y vivieron felices y comieron perdices.
Pero, al día siguiente, el príncipe tenía un fuerte dolor de cabeza y no le apetecía comer perdiz. Salió a pasear por los jardines mientras la princesa devoraba una perdiz tras otra. Tantas comió, que al llegar la noche sufría una gran indigestión.
Esa noche, el príncipe protestaba, pues no se sentía feliz.
- Vaya birria de cuento. No me siento para nada feliz.
- Si no eres feliz, es porque no has comido perdiz.
Y al día siguiente ambos solo comieron perdices, pero el mal humor del príncipe no desapareció, y la indigestión de la princesa empeoró.
- Vaya birria de cuento- dijo también la princesa.
El tercer día era evidente que ninguno de los dos era feliz.
- ¿Cómo puede irnos tan mal? ¿Acaso no fue todo perfecto durante el cuento?
- Es verdad. Lo tenemos todo, ¡y hasta nos hemos casado! ¿Qué más necesitamos para ser felices?
Ninguno de los dos tenía ni idea, pues se habían preparado para vivir una vida de cuento. Pero, al terminar el cuento, no sabían por dónde seguir. Decididos a reclamar una felicidad a la que tenían derecho, fueron a quejarse al escritor del cuento.
- Queremos otro final.
- Este es el mejor que tengo. No me sé ninguno mejor.
Y, tras muchas discusiones, lo único que consiguieron fue que eliminara lo de comer perdices. Seguían sin ser felices, claro, pero al menos la princesa ya no tenía indigestión.
La infeliz pareja no se resignó, y decidió visitar a las más famosas parejas de cuento. Pero ni Cenicienta, ni la Bella Durmiente, ni siquiera Blancanieves, hacían otra cosa que dejar pasar tristemente los días en sus palacios. Ni una sola de aquellas legendarias parejas había sabido cómo continuar el cuento después del día de la boda.
- Nosotros probamos a bailar, bailar, y bailar durante días- contó Cenicienta- pero solo conseguimos un dolor de huesos que no se quita con nada.
- Mi príncipe me despertaba cada mañana con un ardiente beso que duraba horas- recordaba la Bella Durmiente- pero aquello llegó a ser tan aburrido que ahora paso días enteros sin dormir para que nadie venga a despertarme.
- Yo me atraganté con la manzana cien veces, y mi príncipe me salvó otras tantas, y luego nos quedábamos mirándonos profundamente- dijo Blancanieves- Ahora tengo alergia a las manzanas y miro a mi esposo para buscarle nuevos granos y verrugas.
Decepcionados, los recién casados fueron a visitar al resto de personajes de su cuento. Pero ni el gran hechicero, ni el furioso dragón, ni sus valientes caballeros quisieron hacer nada.
- Ya cumplimos con todas nuestras obligaciones, y ni siquiera tuvimos un final feliz ¿Y encima queréis que nos hagamos responsables de vuestra felicidad ahora que ha terminado el cuento? ¡Venga ya!
La joven pareja recurrió finalmente a sus leales súbditos. Tampoco funcionó porque, a pesar de que obedecieron todas y cada una de sus órdenes, los príncipes siempre habían tenido todo tipo de lujos, y seguían insatisfechos.
- Nada, tendré que encargarme de mi felicidad yo misma - decidió la princesa precisamente el día que el príncipe pensó lo mismo.
Y cada uno se fue por su lado a intentar ser feliz haciendo aquello que siempre le había gustado. Pero por emocionantes y especiales que fueran todas aquellas cosas, no era lo mismo hacerlas sin tener a su lado a su amor de cuento. Tras aceptar su fracaso por separado, volvieron a encontrarse en el palacio llenos de pena y desesperanza.
- Lo hemos intentado todo- dijo el príncipe, cabizbajo-. Ya no queda nadie más a quien pedirle que nos haga felices. Estamos atrapados en un penoso final de cuento.
- Bueno, querido, aún nos queda una cosa por probar- susurró la princesa-. Hay alguien que aún no se ha encargado de tu final feliz.
- ¿Sí? ¿Quién? ¿La bruja? ¿El león? ¿El armario? ¿Voldemort?
- Cariño, no te vayas del cuento. Me refiero a mí. Aún no me he encargado de hacerte feliz. Ni tú tampoco de mí.
Era verdad. Y no perdían nada por intentarlo.
Aunque hacer feliz al príncipe tenía lo suyo. Solía levantarse de mal humor, trabajaba algo menos que poco y era un tipo más bien guarrete. Y tampoco la princesa era perfecta, pues lo menos que se podía decir de ella es que era caprichosa y mandona, bastante cotilla y un poco pesada. Pero, a pesar de todo, se querían, y descubrieron que, al esforzarse por el otro, olvidándose de sí mismos, no necesitaban más que ver asomar la felicidad en el rostro de la persona amada para sentirse plenamente dichosos. Nunca antes habían repartido felicidad, y hacerlo con su único amor los llenaba de tanta alegría que era difícil saber quién de los dos era más feliz.
Pronto se sintieron tan dichosos repartiéndose felicidad que, a pesar del esfuerzo que les suponía, no pudieron parar en ellos mismos, y comenzaron también a preocuparse de la felicidad de sus súbditos y los demás personajes de su cuento. Hasta las legendarias princesas que no habían sabido vivir felices en su final de cuento pudieron recibir su consejo y su ayuda.
Así, habiendo descubierto el secreto de los finales felices, hicieron por fin una última visita para llevar a su amigo el escritor un regalo muy especial: un nuevo final de cuento. Y el escritor lo tomó y lo agregó a la última página, donde desde entonces puede leerse “…y, renunciando a su felicidad por la del otro, pudieron amarse y ser felices para siempre”.
Autor..Pedro Pablo Sacristán
sábado, 31 de enero de 2015
MI COLE LEE
-COMUNIDADES LECTORAS EN 5º DE PRIMARIA.
-MALETAS VIAJERAS EN TODOS LOS CURSOS DE PRIMARIA:POESIA,TEATRO Y NARRATIVA.
-MALETAS VIAJERAS EN INGLÉS.
-VISITAS GUIADAS A LA BIBLIOTECA DE GUADALAJARA.
-INTERCAMBIO DE LIBROS SEMANAL EN LA BIBLIOTECA DEL COLE.
-PUESTA EN PRÁCTICA DEL PROYECTO DE BIBLIOTECA 2014/2015.
viernes, 30 de enero de 2015
DIA DE LA PAZ
Valor Educativo Evitar las peleas
Idea y enseñanza principal Una forma simpática de proponer a los niños una forma más constructiva de utilizar sus manos y canalizar sus energías
Ambientación Una escuela
Personajes Un niño, su maestra y un brujo
Mario era un niño bueno, pero tan impaciente e impulsivo que pegaba a sus compañeros casi todos los días. Laura, su maestra, decidió entonces pedir ayuda al tío Perico, un brujo un poco loco que le entregó un frasco vacío.
- Toma esta poción mágica que ni se ve, ni se huele. Dásela al niño en las manos como si fuera una cremita, y dejará de pegar puñetazos.
La maestra regresó pensando que su locuelo tío le estaba gastando una broma, pero por si acaso frotó las manos de Mario con aquella crema invisible. Luego esperó un rato, pero no pasó nada, y se sintió un poco tonta por haberse dejado engañar.
Mario salió a jugar, pero un minuto después se le oía llorar como si lo estuvieran matando. Cuando llegó la maestra nadie le estaba haciendo nada. Solo lo miraban con la boca abierta porque… ¡Le faltaba una mano!
- ¡Ha desaparecido! ¡Qué chuli! ¡Haz ese truco otra vez! - decía Lola.
Pero Mario no había hecho ningún truco, y estaba tan furioso que trató de golpear a la niña. Al hacerlo, la mano que le quedaba también desapareció.
Laura se llevó corriendo a Mario y le explicó lo que había ocurrido, y cómo sus manos habían desaparecido por usarlas para pegar. A Mario le dio tanta vergüenza, que se puso un jersey de mangas larguísimas para que nadie se diera cuenta, y ya no se lo volvió a quitar. Entonces fueron a ver al tío Perico para que deshiciera el hechizo, pero este no sabía.
- Nunca pensé darle la vuelta. No sé, puede que el primo Lucas sepa cómo hacerlo…
¡Qué horror! El primo Lucas estaba aún más loco que Perico, y además vivía muy lejos. La maestra debía empezar el viaje cuanto antes.
- Voy a buscar ayuda, pero tardaré en volver. Mientras, intenta ver si recuperas tus manos aguantando sin pegar a nadie.
Y Laura salió a toda prisa, pero no consiguió nada, porque esa misma noche unas manos voladoras -seguramente las del propio Mario- se la llevaron tan lejos que tardaría meses en encontrar el camino de vuelta.
Así que Mario se quedó solo, esperando a alguien que no volvería. Esperó días y días, y en todo ese tiempo aguantó sin pegar a nadie, pero no recuperó sus manos. Siempre con su jersey de largas mangas, terminó por acostumbrarse y olvidarse de que no tenía manos porque, al haber dejado de pegar a los demás niños, todos estaban mucho más alegres y lo trataban mejor. Además, como él mismo se sentía más alegre, decidió ayudar a los otros niños a no pegar, de forma que cada vez que veía que alguien estaba perdiendo la paciencia, se acercaba y le daba un abrazo o le dejaba alguno de sus juguetes. Así llegó a ser el niño más querido del lugar.
Con cada abrazo y cada gesto amable, las manos de Mario volvieron a crecer bajo las mangas de su jersey sin que se diera cuenta. Solo lo descubrió el día que por fin regresó Laura, a quien recibió con el mayor de sus abrazos. Entonces pudo quitarse el jersey, encantado por volver a tener manos, pero más aún por ser tan querido por todos. Tan feliz le hacía tanto cariño que, desde aquel día, y ante el asombro de su maestra, lo primero que hacía cada mañana era untarse las manos con la crema mágica, para asegurarse de que nunca más las volvería a utilizar para pegar a nadie.
Autor.. Pedro Pablo Sacristan
Idea y enseñanza principal Una forma simpática de proponer a los niños una forma más constructiva de utilizar sus manos y canalizar sus energías
Ambientación Una escuela
Personajes Un niño, su maestra y un brujo
La ridícula crema invisible
Mario era un niño bueno, pero tan impaciente e impulsivo que pegaba a sus compañeros casi todos los días. Laura, su maestra, decidió entonces pedir ayuda al tío Perico, un brujo un poco loco que le entregó un frasco vacío.
- Toma esta poción mágica que ni se ve, ni se huele. Dásela al niño en las manos como si fuera una cremita, y dejará de pegar puñetazos.
La maestra regresó pensando que su locuelo tío le estaba gastando una broma, pero por si acaso frotó las manos de Mario con aquella crema invisible. Luego esperó un rato, pero no pasó nada, y se sintió un poco tonta por haberse dejado engañar.
Mario salió a jugar, pero un minuto después se le oía llorar como si lo estuvieran matando. Cuando llegó la maestra nadie le estaba haciendo nada. Solo lo miraban con la boca abierta porque… ¡Le faltaba una mano!
- ¡Ha desaparecido! ¡Qué chuli! ¡Haz ese truco otra vez! - decía Lola.
Pero Mario no había hecho ningún truco, y estaba tan furioso que trató de golpear a la niña. Al hacerlo, la mano que le quedaba también desapareció.
Laura se llevó corriendo a Mario y le explicó lo que había ocurrido, y cómo sus manos habían desaparecido por usarlas para pegar. A Mario le dio tanta vergüenza, que se puso un jersey de mangas larguísimas para que nadie se diera cuenta, y ya no se lo volvió a quitar. Entonces fueron a ver al tío Perico para que deshiciera el hechizo, pero este no sabía.
- Nunca pensé darle la vuelta. No sé, puede que el primo Lucas sepa cómo hacerlo…
¡Qué horror! El primo Lucas estaba aún más loco que Perico, y además vivía muy lejos. La maestra debía empezar el viaje cuanto antes.
- Voy a buscar ayuda, pero tardaré en volver. Mientras, intenta ver si recuperas tus manos aguantando sin pegar a nadie.
Y Laura salió a toda prisa, pero no consiguió nada, porque esa misma noche unas manos voladoras -seguramente las del propio Mario- se la llevaron tan lejos que tardaría meses en encontrar el camino de vuelta.
Así que Mario se quedó solo, esperando a alguien que no volvería. Esperó días y días, y en todo ese tiempo aguantó sin pegar a nadie, pero no recuperó sus manos. Siempre con su jersey de largas mangas, terminó por acostumbrarse y olvidarse de que no tenía manos porque, al haber dejado de pegar a los demás niños, todos estaban mucho más alegres y lo trataban mejor. Además, como él mismo se sentía más alegre, decidió ayudar a los otros niños a no pegar, de forma que cada vez que veía que alguien estaba perdiendo la paciencia, se acercaba y le daba un abrazo o le dejaba alguno de sus juguetes. Así llegó a ser el niño más querido del lugar.
Con cada abrazo y cada gesto amable, las manos de Mario volvieron a crecer bajo las mangas de su jersey sin que se diera cuenta. Solo lo descubrió el día que por fin regresó Laura, a quien recibió con el mayor de sus abrazos. Entonces pudo quitarse el jersey, encantado por volver a tener manos, pero más aún por ser tan querido por todos. Tan feliz le hacía tanto cariño que, desde aquel día, y ante el asombro de su maestra, lo primero que hacía cada mañana era untarse las manos con la crema mágica, para asegurarse de que nunca más las volvería a utilizar para pegar a nadie.
Autor.. Pedro Pablo Sacristan
sábado, 27 de diciembre de 2014
COMUNIDADES LECTORAS
Este año pertenecemos a dos comunidades lectoras: una de cuatro años y otra de 5º curso.
Cada una leerá unos libros que nos regalan y después comentaremos sobre ellos con ayuda de nuestros padres y tutores.Los primeros libros son:
Para 5º de primaria
Cada una leerá unos libros que nos regalan y después comentaremos sobre ellos con ayuda de nuestros padres y tutores.Los primeros libros son:
Para 5º de primaria
El planeta de los Árboles de Navidad de Gianni Rodari
TEMAS:Solidaridad vs. Consumismo
Para infantil
No quiero ir al castillo
TEMAS:Miedo a lo desconocido.-Confianza en los padres.
Desde aquí FELIZ NAVIDAD A TODOS y esperemos un buen 2015
miércoles, 17 de diciembre de 2014
NAVIDAD
Valor Educativo Humildad y amor
Idea y enseñanza principal Un breve poema para recordar el mensaje de la Navidad
Ambientación El portal de Belén
Personajes Un pastor, el niño Jesús y la Virgen María
Cuento
Este año quiera aprovechar para felicitaros a todos las navidades con una sencilla rima que hice pensando para que fuera fácil recitarla en el cole de mis peques. Espero que os guste y... ¡Felices Fiestas!
*****
Era ya noche en Judea,
contaba un niño pastor
cuando al pasar junto a un pueblo
un bebé me sonrió.
No fue una sonrisa hueca,
ni fue un gesto juguetón.
Tampoco mostraba queja
aunque muy pobre nació.
Fue una sonrisa perfecta
que… ¡estaba llena de Amor!
Pero al verlo tan humilde,
durmiendo sobre un cajón,
me llegué a sentir muy triste.
Y tan gran pena me dio
que, aprovechando un despiste,
lo tomé como un ladrón
para llevarlo conmigo
y poder darle algo mejor.
Cuando, al momento siguiente,
Su madre ya no lo vio
fue a buscarlo entre la gente,
mas tampoco lo encontró.
Preocupada por su suerte
casi moría de dolor
Y llorando dulcemente
entre lágrimas cantó:
“¿Quién apagó las estrellas
llevándose su color?
¿Quién nos ha dejado a oscuras
robando a quien hizo el sol?
¿Quién prefiere andar perdido
y no tener Salvador?
¿Quién se ha llevado a mi Niño?
¿Quién ha robado al Señor?”
Viendo que allí lo querían
tan bien como lo haría yo,
aunque el miedo me vencía,
tuve que hacer confesión:
“Yo me lo llevé un ratito,
lo guardé en mi corazón,
para decirle bajito:
Niño, te quiero un montón.”
La madre, con gran alivio,
sonriendo respondió:
“Para hacer eso, cariño,
no hay que secuestrar a Dios;
basta con que lo compartas
con cuanta más gente, mejor.
Y que, allá donde tú vayas,
hagas bien y des amor.”
Yo, que aún era pequeño,
aprendí bien la lección.
Y desde entonces recuerdo
que ese Niño, que era Dios,
No solo me amó primero,
sino que me hizo mejor.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
Idea y enseñanza principal Un breve poema para recordar el mensaje de la Navidad
Ambientación El portal de Belén
Personajes Un pastor, el niño Jesús y la Virgen María
Cuento
Este año quiera aprovechar para felicitaros a todos las navidades con una sencilla rima que hice pensando para que fuera fácil recitarla en el cole de mis peques. Espero que os guste y... ¡Felices Fiestas!
*****
Era ya noche en Judea,
contaba un niño pastor
cuando al pasar junto a un pueblo
un bebé me sonrió.
No fue una sonrisa hueca,
ni fue un gesto juguetón.
Tampoco mostraba queja
aunque muy pobre nació.
Fue una sonrisa perfecta
que… ¡estaba llena de Amor!
Pero al verlo tan humilde,
durmiendo sobre un cajón,
me llegué a sentir muy triste.
Y tan gran pena me dio
que, aprovechando un despiste,
lo tomé como un ladrón
para llevarlo conmigo
y poder darle algo mejor.
Cuando, al momento siguiente,
Su madre ya no lo vio
fue a buscarlo entre la gente,
mas tampoco lo encontró.
Preocupada por su suerte
casi moría de dolor
Y llorando dulcemente
entre lágrimas cantó:
“¿Quién apagó las estrellas
llevándose su color?
¿Quién nos ha dejado a oscuras
robando a quien hizo el sol?
¿Quién prefiere andar perdido
y no tener Salvador?
¿Quién se ha llevado a mi Niño?
¿Quién ha robado al Señor?”
Viendo que allí lo querían
tan bien como lo haría yo,
aunque el miedo me vencía,
tuve que hacer confesión:
“Yo me lo llevé un ratito,
lo guardé en mi corazón,
para decirle bajito:
Niño, te quiero un montón.”
La madre, con gran alivio,
sonriendo respondió:
“Para hacer eso, cariño,
no hay que secuestrar a Dios;
basta con que lo compartas
con cuanta más gente, mejor.
Y que, allá donde tú vayas,
hagas bien y des amor.”
Yo, que aún era pequeño,
aprendí bien la lección.
Y desde entonces recuerdo
que ese Niño, que era Dios,
No solo me amó primero,
sino que me hizo mejor.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
martes, 28 de octubre de 2014
Dibujitos de Halloween
Valor Educativo Alegría frente al miedo
Idea y enseñanza principal Un simpático cuento de Halloween que invita a acercarse al tema de los monstruos y el miedo con una sonrisa.
Ambientación Una escuela antigua.
Personajes Un brujo y una anciana
Hubo una vez un brujo malo, malísimamente malo, que tuvo la nefasta idea de utilizar todas sus piedras mágicas para conseguir el conjuro más aterrador. Pero quería que fuese algo tan terrible y siniestro que nada le parecía suficientemente malvado. Hasta que un día observó a unos niños pequeños dibujando en la escuela. Cualquier persona normal hubiera pensado que aquellos dibujos de líneas torcidas y un poco difíciles de entender eran una maravilla habiéndolos hecho unos niños tan pequeños, pero los malvados ojos de aquel brujo vieron una cosa muy distinta: ¡una aterradora fábrica de monstruos! Supongo que algo de razón tendría: después de todo, los dibujos de los niños suelen tener las cabezas grandes, peludas y deformes; o demasiados brazos y piernas; y además casi siempre están llenos de colores, y tienen ojos inmensos, dedos larguísimos y bocas torcidas.
Entusiasmado, el brujo corrió a su guarida, juntó tanta magia negra como pudo y, al caer la noche, gritó su hechizo a las sombras:
- “Criaturas de la noche,
Criaturas del papel,
Las que dibujan los niños
Un poco más mal que bien
Cada año, en esta noche
Debéis salir a correr”
Ojalá pudiera decir que era un brujo penoso y su hechizo no salió bien, pero no sería verdad. Su hechizo fue perfecto, y esa noche todos los dibujos de los niños pequeños cobraron vida, y se convirtieron en monstruos de boca torcida que asustaron a todo el mundo. Eso sí, fue precisamente aquel brujo tonto quien más miedo pasó, y salió huyendo de allí tan rápido que nadie volvió a verlo nunca. Y de esta forma, habiendo desaparecido el brujo sin anular el hechizo, cada año, al llegar aquella noche, los dibujos despertaban y aterrorizaban a todo el mundo.
Habían pasado casi cien años de sustos cuando Nora, una viejecita arrugada que aún conservaba su alma de niña, reconoció en uno de aquellos monstruos el dibujo que había hecho tantísimos años atrás. A la mañana siguiente, buscó entre sus viejísimos cuadernos y encontró el dibujo. Al mirarlo, se dio cuenta de que lo había hecho con la boca torcida, y que los gruñidos de aquella boca torcida incapaz de hablar eran lo que más miedo le había dado del monstruo. Así que tomó una goma y un lápiz, y cambió la boca torcida por una gran y perfecta sonrisa. Aunque era viejísima, esperó un año entero sin morirse, y sin ponerse enferma ni siquiera un día, de tantas ganas que tenía de comprobar si el cambio en su dibujo tendría algún efecto en el monstruo…
Y vaya si lo tuvo, porque esa noche hubo un monstruo que no andaba gruñendo ni dando sustos, sino que se portaba de forma amable y sonriente. Y, sin perder ni un minuto, Nora juntó a sus muchos nietos, biznietos y tataranietos, y les envió a buscar sus antiguos cuadernos para cambiar hasta la última de las bocas torcidas por una gran sonrisa. Y, con su nuevo aspecto amable y simpático, aquellos monstruos ya no daban nada de miedo, sino que entraban ganas de regalarles dulces y golosinas.
Y así fue cómo los niños de todo el mundo aprendieron, a base de dibujar sonrisas, a convertir cualquier tipo de monstruo en una criatura simpática y dulce, y convirtieron la aterradora noche de Halloween en una gran fiesta.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán
viernes, 10 de octubre de 2014
HISTORIA DE TOM CABEZA VACIA , EL BUSCADOR DE TESOROS
Valor Educativo Estudio y lectura
Idea y enseñanza principal Desarrollar el gusto por el estudio y el aprendizaje proporcionará una vida mucho más interesante y llena de oportunidades
Ambientación Un barco pirata
Personajes Un capitán pirata y uno de sus marineros
Idea y enseñanza principal Desarrollar el gusto por el estudio y el aprendizaje proporcionará una vida mucho más interesante y llena de oportunidades
Ambientación Un barco pirata
Personajes Un capitán pirata y uno de sus marineros
No quieras saber cómo Tom Cabeza Vacía llegó a ser pirata. Resulta que él odiaba ir al colegio, y tener que estudiar y hacer deberes, así que cuando el famoso capitán pirata Barbadepega pasó por su ciudad buscando jóvenes marineros aspirantes a ser piratas, Tom se apuntó el primero. Y es que en el barco de Barbadepega había que dedicar todo el tiempo a buscar tesoros, y si se encontraba a alguien estudiando o leyendo se le encerraba en el cuarto de las ratas para ser devorado por ellas.
Así fue como Tom inició su vida de pirata buscatesoros. Pero era una vida difícil. Trabajaban duro limpiando y cuidando el barco y, además, los mapas que encontraban llevaban siempre a pequeños tesoros. Y después de repartirlos apenas conseguían lo suficiente para comprar un poco de comida y algo de ropa, así que eran mucho más pobres que ricos. Eso sí, Barbadepega les animaba constantemente con promesas de grandes tesoros y canciones que recordaban que en aquel barco no hacía falta leer ni estudiar.
Pero un día alguien del barco le robó a Tom la poca comida que le quedaba, y dos días después sintió tanta hambre que decidió entrar al cuarto de las ratas para comerse una. Nadie se atrevía a acercarse allí, y Tom lo hizo de noche y a escondidas. Pero, al entrar, no encontró ni una sola rata, sino un cuarto secreto, limpio y recogido, lleno de… ¡libros! Entonces oyó unas voces que se acercaban y solo pudo esconderse y escuchar…
Cuando salió del falso cuarto de las ratas Tom estaba furioso. Barbadepega y su contramaestre eran unos estafadores. Estudiaban y leían sobre antiguos y fabulosos tesoros, pero los buscaban a escondidas de todos y se los quedaban para ellos. Para sus marineros solo dejaban ridículos tesoros que ellos mismos escondían de vez en cuando. Pero no era esto lo que más enfadó a Tom: lo que de verdad lo llenó de rabia fue oír cómo Barbadepega se reía de sus incultos marineros y sus cabezas vacías, de lo fácil que era engañarles, y de lo tontos y pobres que seguirían siendo siempre por haber dejado los estudios para irse con un pirata.
Aquello espabiló a Tom que, desde ese momento, esperaba cada noche a
que todos durmieran para visitar el cuarto de las ratas, donde pasaba el
tiempo estudiando todo tipo de libros. Pronto se dio cuenta de que
aprendiendo sobre tantas cosas se le ocurrían mejores ideas, y
encontraba formas de hacer casi todo mejor y más rápido, aunque él
disimulaba comportándose como el más tonto de los marineros. Y cuando,
al cabo de algunos años, comprobó que ya era capaz de averiguar dónde se
escondían los tesoros, incluso antes que Barbadepega, decidió abandonar
el barco pirata. Justo una semana después, ocurrió lo inimaginable: por
primera vez alguien se adelantó a Barbadepega, y cuando este llegó el
tesoro ya no estaba. En su lugar solo encontraron una calavera hueca de
sonrisa burlona, colocada sobre una montaña de libros.
Aquel se convirtió en el escudo de Tom Cabeza Vacía que, con lo que ganó con su primer tesoro, compró su propio barco y buscó su propia tripulación. Pero, al contrario de lo que hacía Barbadepega, él solo admitía gente estudiosa. Y, en lugar de engañarles, les animaba a buscar los tesoros con él, y compartía con ellos la mayor parte de lo que conseguían. El resultado fue que, entre tanta gente sabia, encontraban los tesoros mucho antes, y el malvado Barbadepega solo llegaba a tiempo de encontrar cabezas vacías y burlonas cada vez que intentaba descubrir un nuevo tesoro. Y ni sus más pegadizas canciones, ni sus más exageradas promesas, pudieron impedir que todos sus marineros le abandonaran para retomar sus estudios y tratar de conseguir una plaza de pirata sabio en el famoso barco de Tom Cabeza Vacía.
Autor.. Pedro Pablo Sacristansábado, 27 de septiembre de 2014
DE VUELTA AL COLEGIO
Ya estamos otra vez junto con nuestros "amigos" en el colegio.Pongo entre comillas amigos porque unos son esos compañeros que no hemos visto durante el verano y otros son esos que están en la biblioteca esperando vuestra visita para disfrutar con ellos:LOS LIBROS.
Pronto actualizaremos los carnets para que podais sacar libros.
Desde aquí os doy la bienvenida a este curso y que ustedes lo lean bien sobre todo gozando y descubriendo nuevas cosas con la lectura.
Pronto actualizaremos los carnets para que podais sacar libros.
Desde aquí os doy la bienvenida a este curso y que ustedes lo lean bien sobre todo gozando y descubriendo nuevas cosas con la lectura.
domingo, 20 de julio de 2014
MATERIALES CURRICULARES
Les aconsejamos que realicen el seguimiento del estado de la solicitud en la plataforma PAPÁS (https://papas.educa.jccm.es/papas
/),
con la clave que utilizaron para presentar la solicitud, en Mis
trámites > Mis Solicitudes > pinchar en el alumno/a y
“seleccionar” datos de la solicitud
Contra estas listas cabe presentar alegaciones
desde el día 19 al día 28 de julio ambos incluidos. Para ello los
interesados utilizarán el modelo que acompaña a la presente resolución.
El escrito de alegaciones deberá presentarse en
el Servicio Periférico de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes
correspondiente a la provincia de escolarización.
- Guadalajara: Calle Juan Bautista Topete 1, 19071 Guadalajara
Para acceder a los listados, acceda a la siguiente información relacionada:
Información relacionada
domingo, 8 de junio de 2014
EL INSÓLITO LADRÓN DE TALENTOS
Valor Educativo Esfuerzo y práctica
Idea y enseñanza principal De nada sirve un talento que no se usa, porque cualquier destreza solo se consigue practicando frecuentemente.
Hubo una vez un troll malvado que tenía el sueño de ser el mayor artista del mundo, y planeó robar su talento a pintores, escultores, músicos y poetas. Pero como no encontró la forma, terminó por atrapar y encadenar en su cueva a un anciano mago, obligándolo a transformarle en el mejor de los artistas.
Convertido en el más magnífico dibujante, músico y escultor, el troll solo necesitó crear una obra para ganar tal fama que comenzó a recorrer el mundo recibiendo fiestas y homenajes. Tan entretenido estaba celebrando su fama, que olvidó su sueño de ser artista y no volvió a crear nada.
Sin embargo, años después, durante uno de sus viajes, el troll se enamoró de tal forma que no dudó en crear nuevas obras para dedicárselas a su amada. Pero cuando las mostró ante todos, eran tan mediocres y vulgares que hizo el mayor de los ridículos, y la troll se sintió tan avergonzada que nunca más quiso saber de él.
El troll, enfurecido, volvió a la cueva para exigir al mago que le devolviera su talento artístico. Pero, a pesar de sus intentos, el mago no consiguió nada. Su varita estaba tan polvorienta y seca por falta de uso que apenas quedaba nada de su brillo mágico.
- Me temo que he perdido mi don para la magia, malvado troll. Y parece que tú has perdido también tu don para las artes.
- ¡Mentira! - rugió el troll mientras se ponía a dibujar-. Mira este dibujo: es magnífico.
Pero no lo era, y así se lo dijo el mago. Y volvió a decírselo cada una de las miles de veces que el furioso troll le mostró un nuevo dibujo, su más reciente escultura o su última melodía.
Hasta que un día el anciano mago, sintiéndose ya muy débil, suplicó al troll que lo liberase.
- Si me liberas te devolveré tu arte- dijo.
El troll sabía que ya no quedaba nada de mágico en aquel hombre, y que no le devolvería nada, pero sintió lástima y lo dejó libre. Entonces el anciano, sin decir nada, fue recorriendo la cueva con calma, recogiendo uno a uno los cientos de dibujos que cubrían el suelo. Luego, despacio y en silencio, los fue colocando uno tras otro en la pared, justo en el orden en que el troll los había pintado.
Mientras lo hacía, el troll comenzó a maravillarse. Siguiendo los dibujos de lado a lado pudo descubrir cómo unos dibujos torpes y vulgares se iban convirtiendo poco a poco en cuadros decentes para terminar mostrando, en sus últimos trabajos, magníficas obras de un arte insuperable.
Contemplando el gran artista en que se había convertido, el troll rompió a llorar de felicidad con tanta emoción y alegría, que todo él se convirtió en lágrimas de un agua brillante y cristalina. Y deseando que todos pudieran disfrutar aquel arte logrado con tanto esfuerzo, y sabiendo que si dejaba de usar su talento lo perdería, viajó por las cuevas y ríos del mundo modelando las rocas y creando los paisajes más bellos que aún hoy se pueden encontrar en todos los rincones de nuestra amada tierra.
Autor..Pedro Pablo Sacristán
Idea y enseñanza principal De nada sirve un talento que no se usa, porque cualquier destreza solo se consigue practicando frecuentemente.
Hubo una vez un troll malvado que tenía el sueño de ser el mayor artista del mundo, y planeó robar su talento a pintores, escultores, músicos y poetas. Pero como no encontró la forma, terminó por atrapar y encadenar en su cueva a un anciano mago, obligándolo a transformarle en el mejor de los artistas.
Convertido en el más magnífico dibujante, músico y escultor, el troll solo necesitó crear una obra para ganar tal fama que comenzó a recorrer el mundo recibiendo fiestas y homenajes. Tan entretenido estaba celebrando su fama, que olvidó su sueño de ser artista y no volvió a crear nada.
Sin embargo, años después, durante uno de sus viajes, el troll se enamoró de tal forma que no dudó en crear nuevas obras para dedicárselas a su amada. Pero cuando las mostró ante todos, eran tan mediocres y vulgares que hizo el mayor de los ridículos, y la troll se sintió tan avergonzada que nunca más quiso saber de él.
El troll, enfurecido, volvió a la cueva para exigir al mago que le devolviera su talento artístico. Pero, a pesar de sus intentos, el mago no consiguió nada. Su varita estaba tan polvorienta y seca por falta de uso que apenas quedaba nada de su brillo mágico.
- Me temo que he perdido mi don para la magia, malvado troll. Y parece que tú has perdido también tu don para las artes.
- ¡Mentira! - rugió el troll mientras se ponía a dibujar-. Mira este dibujo: es magnífico.
Pero no lo era, y así se lo dijo el mago. Y volvió a decírselo cada una de las miles de veces que el furioso troll le mostró un nuevo dibujo, su más reciente escultura o su última melodía.
Hasta que un día el anciano mago, sintiéndose ya muy débil, suplicó al troll que lo liberase.
- Si me liberas te devolveré tu arte- dijo.
El troll sabía que ya no quedaba nada de mágico en aquel hombre, y que no le devolvería nada, pero sintió lástima y lo dejó libre. Entonces el anciano, sin decir nada, fue recorriendo la cueva con calma, recogiendo uno a uno los cientos de dibujos que cubrían el suelo. Luego, despacio y en silencio, los fue colocando uno tras otro en la pared, justo en el orden en que el troll los había pintado.
Mientras lo hacía, el troll comenzó a maravillarse. Siguiendo los dibujos de lado a lado pudo descubrir cómo unos dibujos torpes y vulgares se iban convirtiendo poco a poco en cuadros decentes para terminar mostrando, en sus últimos trabajos, magníficas obras de un arte insuperable.
Contemplando el gran artista en que se había convertido, el troll rompió a llorar de felicidad con tanta emoción y alegría, que todo él se convirtió en lágrimas de un agua brillante y cristalina. Y deseando que todos pudieran disfrutar aquel arte logrado con tanto esfuerzo, y sabiendo que si dejaba de usar su talento lo perdería, viajó por las cuevas y ríos del mundo modelando las rocas y creando los paisajes más bellos que aún hoy se pueden encontrar en todos los rincones de nuestra amada tierra.
Autor..Pedro Pablo Sacristán
sábado, 24 de mayo de 2014
MAS INTELIGENTES Y MEJORES PERSONAS
El objetivo
de esta breve guía es mostrar de forma rápida, amena y desenfadada las ventajas
de la educación a través de los cuentos.
Se puede descargar en este enlace
Añado un enlace donde encontrareis cuentos según los valores deseados.
http://cuentosparadormir.com
Autor :PEDRO PABLO SACRISTÁN
Autor :PEDRO PABLO SACRISTÁN
sábado, 10 de mayo de 2014
EL CASTIGO MAS TONTO
Valor Educativo : Apreciar a las madres
Idea y enseñanza principal : Un cuento homenaje a todas las madres por todo lo que hacen y por su capacidad para dar amor y cariño.
Ambientación : Un antiguo reino Personajes: Un rey, sus consejeros y las madres del reino.
Hubo una vez un rey que quedó huérfano siendo niño y creció rodeado de militares y consejeros que hicieron de él un rey poderoso y sabio, pero insensible. Por eso se cansaba cuando la gente hablaba con pasión de sus madres. Y a tal punto llegó su enfado que decidió darles todo el poder.
- Pues si tan buenas son las madres en todo, que gobiernen ellas. A ver cómo lo hacen.
La noticia fue recibida con gran alegría por todo el mundo, pero resultó ser un fracaso estrepitoso. Las cosas iban tan mal que el rey tuvo que recobrar el mando al poco tiempo. Y cuando pidió a sus consejeros que averiguasen qué había fallado, estos concluyeron que las madres siempre habían dado más importancia a los problemas de sus propios hijos que a los del reino. Y así, llegaban tarde a importantes reuniones cuando sus hijos estaban enfermos, aplazaban los juicios para acudir a recogerlos al colegio, y mil cosas más.
Al oírlo, el rey se puso tan furioso que castigó con el destierro a todas las madres del reino.
- La que quiera seguir haciendo de madre, que se vaya.
Y no se quedó ni una.
Poco después, a pesar de su vuelta al gobierno, el reino iba aún peor. Preguntó de nuevo a sus consejeros y estos, tras estudiar el asunto, respondieron:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de nutrición que está hundiendo al reino. Eran ellas las que hacían la comida.
- De acuerdo. Contratad un ejército de cocineros - dijo el rey.
Pero tras contratar miles de cocineros, las cosas no mejoraron. Esta vez los sabios encontraron una nueva razón para el desastre:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de higiene que está hundiendo al reino. Eran ellas las que limpiaban.
- No hay problema ¡Contratad un ejército de mayordomos! - respondió el rey, muy irritado.
Pero tras contratar a los mayordomos, las cosas siguieron igual. Una vez más los sabios creyeron encontrar la causa:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de salud que está hundiendo al reino. Eran ellas las que curaban las pequeñas heridas y ahora todas se infectan y se vuelven graves.
- ¡¡Pues contratad un ejército de enfermeros!! - gritó furioso el rey.
Pero los miles de enfermeros contratados no mejoraron nada. Y tampoco los economistas, sastres o decoradores. Ni siquiera el descubrimiento de grandes minas de oro que permitieron al rey contratar cuantas personas quiso. No encontraba la forma de sustituir totalmente a las madres.
Hasta que un día, mientras paseaba, vio discutir a unos niños. Los había visto jugar mil veces como amigos, pero ahora discutían con tanta ira y desprecio que el rey se acercó para calmarlos.
- Tranquilos, chicos. Los amigos deben tratarse con más cariño ¿Es que por una sola pelea vais a dejar de quereros?
Los niños, avergonzados, detuvieron la pelea y se marcharon cabizbajos. Mientras se alejaban, el rey les oyó susurrar.
- Oye, ¿tú sabes qué es eso de quererse? - dijo uno.
- Sí, claro, es un invento muy moderno de un amigo de mi abuelo - respondió el otro haciéndose el experto - Nos lo enseñarán en la escuela dentro de un par de años.
El rey lo comprendió todo en un instante. Ahí estaban todos los problemas del reino: ¡nadie estaba enseñando a los niños lo que eran el amor y el cariño! Entonces pensó en quién contratar para hacer esa labor, pero no encontró a nadie: era algo que siempre habían enseñado las madres, y en eso nadie podría sustituirlas.
Y arrepentido por su injusticia y dureza de corazón, mandó buscar y contratar a todas las madres que había expulsado, pagándoles un altísimo salario solo por hacer de madres. Y en poco tiempo el reino resolvió sus problemas y superó ampliamente su antigua prosperidad.
Pero algunos tampoco tardaron tiempo en protestar al rey por estar pagando un salario a quienes harían gratis su trabajo de madres. Y el rey, para refrescarles a todos la memoria, decidió retirar su rostro de todas las monedas del reino, y sustituirlo por la imagen de una madre con su hijo, y una inscripción que decía:
“Ni este ni ningún reino serían nada sin el amor de sus madres.”
Autor.. Pedro Pablo Sacristan
Idea y enseñanza principal : Un cuento homenaje a todas las madres por todo lo que hacen y por su capacidad para dar amor y cariño.
Ambientación : Un antiguo reino Personajes: Un rey, sus consejeros y las madres del reino.
Hubo una vez un rey que quedó huérfano siendo niño y creció rodeado de militares y consejeros que hicieron de él un rey poderoso y sabio, pero insensible. Por eso se cansaba cuando la gente hablaba con pasión de sus madres. Y a tal punto llegó su enfado que decidió darles todo el poder.
- Pues si tan buenas son las madres en todo, que gobiernen ellas. A ver cómo lo hacen.
La noticia fue recibida con gran alegría por todo el mundo, pero resultó ser un fracaso estrepitoso. Las cosas iban tan mal que el rey tuvo que recobrar el mando al poco tiempo. Y cuando pidió a sus consejeros que averiguasen qué había fallado, estos concluyeron que las madres siempre habían dado más importancia a los problemas de sus propios hijos que a los del reino. Y así, llegaban tarde a importantes reuniones cuando sus hijos estaban enfermos, aplazaban los juicios para acudir a recogerlos al colegio, y mil cosas más.
Al oírlo, el rey se puso tan furioso que castigó con el destierro a todas las madres del reino.
- La que quiera seguir haciendo de madre, que se vaya.
Y no se quedó ni una.
Poco después, a pesar de su vuelta al gobierno, el reino iba aún peor. Preguntó de nuevo a sus consejeros y estos, tras estudiar el asunto, respondieron:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de nutrición que está hundiendo al reino. Eran ellas las que hacían la comida.
- De acuerdo. Contratad un ejército de cocineros - dijo el rey.
Pero tras contratar miles de cocineros, las cosas no mejoraron. Esta vez los sabios encontraron una nueva razón para el desastre:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de higiene que está hundiendo al reino. Eran ellas las que limpiaban.
- No hay problema ¡Contratad un ejército de mayordomos! - respondió el rey, muy irritado.
Pero tras contratar a los mayordomos, las cosas siguieron igual. Una vez más los sabios creyeron encontrar la causa:
- La falta de madres ha creado un enorme problema de salud que está hundiendo al reino. Eran ellas las que curaban las pequeñas heridas y ahora todas se infectan y se vuelven graves.
- ¡¡Pues contratad un ejército de enfermeros!! - gritó furioso el rey.
Pero los miles de enfermeros contratados no mejoraron nada. Y tampoco los economistas, sastres o decoradores. Ni siquiera el descubrimiento de grandes minas de oro que permitieron al rey contratar cuantas personas quiso. No encontraba la forma de sustituir totalmente a las madres.
Hasta que un día, mientras paseaba, vio discutir a unos niños. Los había visto jugar mil veces como amigos, pero ahora discutían con tanta ira y desprecio que el rey se acercó para calmarlos.
- Tranquilos, chicos. Los amigos deben tratarse con más cariño ¿Es que por una sola pelea vais a dejar de quereros?
Los niños, avergonzados, detuvieron la pelea y se marcharon cabizbajos. Mientras se alejaban, el rey les oyó susurrar.
- Oye, ¿tú sabes qué es eso de quererse? - dijo uno.
- Sí, claro, es un invento muy moderno de un amigo de mi abuelo - respondió el otro haciéndose el experto - Nos lo enseñarán en la escuela dentro de un par de años.
El rey lo comprendió todo en un instante. Ahí estaban todos los problemas del reino: ¡nadie estaba enseñando a los niños lo que eran el amor y el cariño! Entonces pensó en quién contratar para hacer esa labor, pero no encontró a nadie: era algo que siempre habían enseñado las madres, y en eso nadie podría sustituirlas.
Y arrepentido por su injusticia y dureza de corazón, mandó buscar y contratar a todas las madres que había expulsado, pagándoles un altísimo salario solo por hacer de madres. Y en poco tiempo el reino resolvió sus problemas y superó ampliamente su antigua prosperidad.
Pero algunos tampoco tardaron tiempo en protestar al rey por estar pagando un salario a quienes harían gratis su trabajo de madres. Y el rey, para refrescarles a todos la memoria, decidió retirar su rostro de todas las monedas del reino, y sustituirlo por la imagen de una madre con su hijo, y una inscripción que decía:
“Ni este ni ningún reino serían nada sin el amor de sus madres.”
Autor.. Pedro Pablo Sacristan
miércoles, 23 de abril de 2014
DÍA DEL LIBRO
Contagio la curiosidad. Desvanezco todas las dudas. Transmito emociones
y, por supuesto, almaceno todo aquello creado y descubierto a lo largo
de la Historia.
Sin mí, las líneas escritas por la Humanidad no tendrían páginas.y, por supuesto, almaceno todo aquello creado y descubierto a lo largo
de la Historia.
Y sí, tal vez por todo ello merezca este día pero, un momento: si yo soy la partitura
del conocimiento, tú eres el intérprete de todas mis notas.
Sin profesores y alumnos, sin lectores, solo soy tinta sobre papel.
Por eso quiero que protagonices conmigo esta celebración y la hagas tan tuya
como mía.
como mía.
domingo, 20 de abril de 2014
23 DE ABRIL DÍA DEL LIBRO
...leer no es responder a cuestionarios sobre el autor, o el estilo
de época o de figuras de lenguaje, leer es comprender y dar sentido a nuestra propia historia y vida. La práctica de la lectura debe ser liberadora y no aumentar el fardo de nuestras limitaciones. La lectura, desde la receta de la torta de la abuela al impreso de un medicamento, de la publicidad al cuento, debe ser una celebración de nuestra participación en el discurso, en el lenguaje vivo que da sentido al mundo. (Eliana Yunes, 2005)
PROPUESTA DE ACTIVIDADES PARA EL DÍA DEL LIBRO
23 DE ABRIL 2014
Talleres
- Elegir un cuento y hacer un mural.
- Traer libros usados de casa y organizar un rastrillo para los padres, con un precio simbólico. El dinero que se obtenga se puede utilizar para aumentar la biblioteca escolar.
- Cada niño puede aportar a la biblioteca un libro infantil usado e intercambiarlo por una flor o un marcapáginas.
- Cuentacuentos: durante la semana del libro, padres, abuelos, hermanos mayores pueden ir al centro a contar un cuento.
- Hacer entre todos un libro con los cuentos favoritos de cada niño/a, uno por folio y añadiendo un dibujo. Encuadernar.
- Confeccionar marcapáginas. Los alumnos también pueden diseñar marcapáginas y usarlos en sus libros educativos o personales. Esto les permitirá aplicar una lectura más ordenada.
- Elegir un cuento por clase. Decorar el aula representando el cuento. Intercambiar visitas entre las diferentes clases y contar el cuento cuando toque la visita.
- Representar cuentos con marionetas.
- Representar cuentos con disfraces, maquillajes, decorados, etc.
- Trueque de libros. Los alumnos y alumnas traerán libros para cambiar (en calidad de préstamo) con los demás compañeros/as de clase. Cada día tendrán que cambiar con alguien distinto de la clase.
- Mi libro favorito. Pida a los alumnos que lleven a clase el libro que más les haya gustado de todos los que han leído. Por turno, cada alumno se levantará y explicará al resto de qué trata y por qué es su libro favorito.
- Intercambio de libros. Tras las distintas exposiciones de los niños propóngales un intercambio de los libros. Escriba el nombre de cada libro en un papel e introdúzcalos en una bolsa. Cada alumno sacará un papelito y ese será su libro. Luego, charle con ellos sobre cuál es la primera impresión que tienen del libro que les ha tocado.
- Comparar libros. Examine en clase con los niños un libro del que existan distintos formatos, por ejemplo, Don Quijote de la Mancha. Lleve a clase una versión infantil, la versión completa y muestre a los niños también una versión digital. Compare primero las versiones en papel para niños y para adultos. Pídales que aprecien las diferencias de tamaño, textura, diseño, tipo de letra, colores, ilustración y cualquier otra característica que les llame la atención. Después, analice el libro digital, cómo se consulta y qué posibilidades ofrece: información adicional, recursos, búsqueda, zoom… Hágales reflexionar sobre la diferencia entre leer un libro impreso y a través de un ordenador, y que cada uno diga qué formato prefiere. Se podría terminar la actividad con la lectura entre todos de la versión infantil del libro.
- Visitas a bibliotecas. Invitar a los alumnos a que visiten la biblioteca más cercana con sus familiares o, a ser posible, con algunos de sus compañeros. Pida que hagan una breve exposición sobre su visita, con fotos y datos generales sobre la biblioteca, como las áreas de conocimiento que cubre.
Talleres
- Gymkana para celebrar el Día del Libro (Ed. Física)
- Actividades educativas por el Día del Libro (2009)
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