sábado, 13 de junio de 2020

LAGRIMITA JOE


Lagrimita Joe era un niño con una habilidad especial: podía ponerse a llorar en menos de un segundo. Si algo no le gustaba, o le resultaba difícil, o si alguien le contrariaba, Lagrimita Joe no tardaba en poner cara de pena y mostrar grandes lagrimones rodando por sus mejillas. Así conseguía prácticamente todo lo que quería, porque no había quien resistiera la pena que daba su carita llena de lágrimas.
Pero un día, Lagrimita Joe conoció a Pipo. Se lo encontró pidiendo unas monedas a cambio de ayudar en lo que fuera a las personas que caminaban por la calle. Pipo era muy pobre, y no tenía casa ni familia, así que se ganaba la vida como podía. Sin embargo, siempre mostraba una gran sonrisa de oreja a oreja.

A Joe le cayó simpático aquel niño, así que decidió echarle una mano para conseguir algo de dinero. Se acercó al lugar en que estaba Pipo, se quitó el sombrero, lo puso junto a sus zapatos, y comenzó a llorar poniendo su penosísima cara de pena.
¡Menudo éxito! En unos pocos minutos, el sombrero de Lagrimita Joe estuvo lleno de monedas y golosinas. Pero cuando se lo ofreció a Pipo, éste lo rechazó.
- Prefiero merecerme lo que tengo- respondió con su habitual sonrisa-. Es mucho más divertido esforzarse por conseguir las cosas. ¿Sabes? Hoy he bañado a un perro, he recogido cientos del clavos con un imán, he ordenado un armario de pinturas, he acompañado a una señora ciega por el parque... puede que no haya conseguido todo lo que quería, pero he hecho muchas cosas interesantes ¿Y tú? ¿te lo has pasado bien?
Lagrimita Joe no contestó, y se marchó triste. Había conseguido todo lo que quería, pero no había hecho prácticamente nada interesante en todo el día. Ni siquiera se lo había pasado bien: casi todo el tiempo había estado llorando.
Aquella tarde, ya en su casa, Joe pidió cenar un riquísimo pastel. Cuando su mamá le dijo que no, trató de echarse a llorar, pero al recordar al alegre Pipo y ver su propia cara de pena reflejada en el espejo, no pudo hacerlo. ¿Cómo desaprovechar aquella ocasión de hacer algo interesante?
Así que trató de conseguir el pastel de otra forma. Y para sorpresa y alegría de sus padres, dedicó toda la tarde a ayudar a su mamá a ordenar y etiquetar la despensa, a regar las plantas y a colocar los libros de la biblioteca.
Sin embargo, al final no hubo pastel. Pero tampoco fue tan terrible, pues Joe descubrió que había sido mucho más divertido hacer todas aquellas cosas, que haber pasado la tarde llorando sólo para conseguir cenar un pastel que ni siquiera se habría merecido.

Los niños que lloran para conseguir lo que quieren se están perdiendo muchas cosas buenas

lunes, 1 de junio de 2020

LA REBELIÓN DE LOS PLÁSTICOS MUTANTES




LA REBELIÓN DE LOS PLÁSTICOS MUTANTES

Jorge no podía creer lo que veía desde el enorme barco de pesca. Jorge iba con su padre, el capitán de aquel barco, para ver cómo se ganaba la vida. Pero lo que no se esperaba era ver aquello. Kilómetros y kilómetros de plásticos moviéndose por la superficie del mar. Pero no iban al compás de las olas. Aquellos plásticos parecían tener vida propia.
Jorge corrió a buscar a su padre. Su padre estaba muy ocupado, pero pidió a un marinero que le sustituyera y atendió a Jorge.
-Papá, hay un enorme monstruo en el mar -dijo el niño-. Es un monstruo de plástico. Viene hacia aquí
-No digas tonterías, hijo, eso no es posible -dijo su padre.
-Que sí papá, que lo he visto -insistió el niño.
-El mar está lleno de plástico hijo, eso es verdad -dijo su padre-. Es un asco, la gente tira el plástico en cualquier parte sin pensar en el daño que hace, y mucho de ese plástico acaba en el mar.
-Pero este plástico está vivo, papá -dijo Jorge.
-Tu madre dice que cualquier día nos invadirá el plástico y se vengará de nosotros -rió su padre-. Debes haber oído muchas veces esa fantasía, ¿eh? Ahora déjame trabajar, por favor.
Jorge volvió corriendo a ver al monstruo de plástico. Pero ya no estaba. No le había dado tiempo a pensar cuando algo golpeó el casco del barco.
-¡Atención, marineros! -gritó el padre de Jorge.
-¡Es el monstruo de plástico! -gritó Jorge.
Nada más decirlo un montón de botellas, bolsas y envases rotos y sucios subieron al barco y empezaron a inundarlo todo. Aquello era un espectáculo lamentable.
-No nos hagáis daño -gritó Jorge-. Aquí reciclamos todos. Os podemos ayudar.
Los plásticos se tranquilizaron y se quedaron quietos. Entre todos los recogieron, los empaquetaron y los trasladaron a un planta de reciclaje.
-Tal vez el próximo barco en ser atacado no tenga tanta suerte, papá -se lamentó el padre de Jorge.
-Tal vez dentro de poco los plásticos mutante invadan las playas y las ciudades, papi -dijo Jorge.
-Habrá que tomar medidas, aunque no sé si llegaremos a tiempo



sábado, 23 de mayo de 2020

LIO EN LA CLASE CIENCIAS


El profesor de ciencias, Don Estudiete, había pedido a sus alumnos que estudiaran algún animal, hicieran una pequeña redacción, y contaran sus conclusiones al resto de la clase. Unos hablaron de los perros, otros de los caballos o los peces, pero el descubrimiento más interesante fue el de la pequeña Sofía:
- He descubierto que las moscas son unas gruñonas histéricas - dijo segurísima.
Todos sonrieron, esperando que continuara. Entonces Sofía siguió contando:
- Estuve observado una mosca en mi casa durante dos horas. Cuando volaba tranquilamente, todo iba bien, pero en cuanto encontraba algún cristal, la mosca empezaba a zumbar. Siempre había creído que ese ruido lo hacían con las alas, pero no. Con los prismáticos de mi papá miré de cerca y vi que lo que hacía era gruñir y protestar: se ponía tan histérica, que era incapaz de cruzar una ventana, y se daba de golpes una y otra vez: ¡pom!, ¡pom!, ¡pom!. Si sólo hubiera mirado a la mariposa que pasaba a su lado, habría visto que había un hueco en la ventana... la mariposa incluso trató de hablarle y ayudarle, pero nada, allí seguía protestando y gruñendo.
Don Estudiete les explicó divertido que aquella forma de actuar no tenía tanto que ver con los enfados, sino que era un ejemplo de los distintos niveles de inteligencia y reflexión que tenían los animales, y acordaron llevar al día siguiente una lista con los animales ordenados por su nivel de inteligencia...
Y así fue como se armó el gran lío de la clase de ciencias, cuando un montón de papás protestaron porque sus hijos... ¡¡les habían puesto entre los menos inteligentes de los animales!! según los niños, porque no hacían más que protestar, y no escuchaban a nadie.
Y aunque Don Estudiete tuvo que hacer muchas aclaraciones y calmar unos cuantos padres, aquello sirvió para que algunos se dieran cuenta de que por muy listos que fueran, muchas veces se comportaban de forma bastante poco inteligente.


                               Perder los papeles y enfadarse nos impide actuar con inteligencia y claridad



domingo, 3 de mayo de 2020

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!

HOY QUEREMOS FELICITAROS EN UN DÍA TAN ESPECIAL, CON UN CUENTO CLÁSICO: 


¡GRACIAS MAMÁS!

¡FELIZ DÍA! 

jueves, 30 de abril de 2020

AGRADECIMIENTO

AGRADECIMIENTO PARTICIPACIÓN EN EL CUENTACUENTOS Y EN EL CERTAMEN DE CUENTOS CEIP BADIEL. DÍA DEL LIBRO 23 DE ABRIL 2020
Estimadas familias:
Muchísimas gracias a todos los participantes en el Tradicional Certamen de cuentos ilustrados, todos son geniales (podéis verlos todos AQUÍ). Si queréis seguir enviando, no está cerrado el plazo, vuestros tutores los adjuntarán a la carpeta también. 
Además, queríamos agradecer a las familias y profes que enviaron sus vídeos para el  Cuentacuentos virtual "Las familias también cuentan". (Podéis volver a verlos AQUÍ). También a las familias que lo han enviado aunque no se hagan públicos, son estupendos.  Nos encanta veros de nuevo y nos anima a seguir.
Fue un día estupendo, diferente y hemos conseguido celebrar el Día del libro aunque no estemos de manera presencial en el cole.
MUCHAS GRACIAS DE PARTE DE TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA DEL CEIP BADIEL
ESPERAMOS QUE ESTÉIS BIEN.

ANA Y SARA (5º PRIMARIA) NOS CUENTAN: "CUENTOS PARA QUERERTE MEJOR: El árbol mágico" Alex Rovira y Francecs Miralles.

domingo, 26 de abril de 2020

EL ELEFANTE ENCADENADO


                                                                                                                                                                                                                     

Cuando  yo  era  pequeño  me  encantaban  los  circos,  y  lo  que  más  me gustaba  de  los  circos  eran  los  animales.  Me  llamaba  especialmente  la atención  el  elefante  que,  como  más  tarde  supe,  era  también  el  animal preferido  por  otros  niños.  Durante  la  función,  la  enorme  bestia  hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de  su  actuación  y  hasta  poco  antes  de  volver  al  escenario,  el  elefante siempre  permanecía  atado  a  una  pequeña  estaca  clavada  en  el  suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando  tenía  cinco  o  seis  años,  yo  todavía  confiaba  en  la sabiduría  de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio  del  elefante.  Alguno  de  ellos  me  explicó  que  el  elefante  no  se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice  entonces  la  pregunta  obvia:  «Si  está  amaestrado,  ¿por  qué  lo encadenan?». No   recuerdo   haber   recibido   ninguna   respuesta   coherente.   Con   el tiempo,  olvidé  el  misterio  del  elefante  y  la  estaca,  y  sólo  lo  recordaba cuando   me   encontraba   con   otros   que también   se   habían   hecho   esa   pregunta alguna vez.
Hace   algunos   años,   descubrí   que,   por suerte   para   mí,   alguien   había   sido   lo suficientemente  sabio  como  para  encontrar  la respuesta:
El  elefante  del  circo  no  escapa  porque  ha  estado atado  a  una  estaca  parecida  desde  que  era  muy, muy pequeño. Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca.  Estoy  seguro  de  que,  en  aquel  momento,  el  elefantito  empujó,
tiró  y  sudó  tratando  de  soltarse.  Y,  a  pesar  de  sus  esfuerzos,  no  lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que  se  dormía  agotado  y  que  al  día  siguiente  lo  volvía  a intentar, y al otro día, y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Ese  elefante  enorme  y  poderoso  que  vemos  en  el  circo  no  escapa porque, pobre, cree que no puede.Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y  lo  peor  es  que  jamás  se  ha  vuelto  a  cuestionar  seriamente  ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza... Todos  somos  un  poco  como  el  elefante  del  circo:  vamos  por  el  mundo atados  a  cientos  de  estacas  que  nos  restan  libertad.  Vivimos  pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez,  hace  tiempo,  cuando  éramos  pequeños,  lo  intentamos  y  no  lo conseguimos.  Hicimos  entonces  lo  mismo  que  el  elefante,  y  grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.
Hemos  crecido  llevando  ese  mensaje  que  nos  impusimos  a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
Cuando,  a  veces,  sentimos  los  grilletes  y  hacemos  sonar  las  cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos:
No puedo y nunca podré.
J.BUCAY

miércoles, 22 de abril de 2020

DÍA DEL LIBRO 2020: "CUENTACUENTOS LAS FAMILIAS TAMBIÉN CUENTAN"


DÍA DEL LIBRO 2020 CEIP BADIEL (GUADALAJARA)

YA PODÉIS DISFRUTAR EN NUESTRO NUEVO CANAL DE YOUTUBE DEL COLE BADIEL DE NUESTRO PRIMER CUENTACUENTOS VIRTUAL "LAS FAMILIAS TAMBIÉN CUENTAN".

ESPERAMOS QUE DISFRUTÉIS CON LOS VÍDEOS TAN CHULIS QUE NOS HAN ENVIADO. 
¡SON FANTÁSTICOS Y NOS ENCANTA VEROS!!

¡VENGA ANIMAOS Y GRABAR UN VÍDEO! LOS ADJUNTAREMOS TODOS. MIL GRACIAS. 

UN ABRAZO ENOOOOOOOOOOOOOORME

sábado, 18 de abril de 2020

DÍA DEL LIBRO 2020: V EDICIÓN CUENTACUENTOS "LAS FAMILIAS TAMBIÉN CUENTAN" JUEVES, 23 DE ABRIL 2020



Estimadas familias: 
El DÍA 23 DE ABRIL DE 2020 celebraremos el DÍA DEL LIBRO y cómo todos los años llevaremos a cabo nuestro clásico Cuentacuentos "Las familias también cuentan", pero ahora de manera virtual
Las familias que deseen participar pueden enviar un vídeo hasta el JUEVES, 23 DE ABRIL DE 2020. Contando un cuento, historia, poesía... que les guste y que tenga una duración aproximada de unos 12 minutos máximo. Es importante que digáis el título del libro, autor/ilustrador y editorial. Cuando lo grabéis, por favor, tener en cuenta iluminación y sonido. 
Sería interesante también contar con cuentos en varios idiomas y que sean tradicionales... E incluso que los abuelos y abuelas que se atrevan nos cuenten alguno también, ahora más que nunca, eso es más que un regalo. 
Los vídeos tendrán que subirse a You Tube o una plataforma similar y luego enviar al centro el enlace, al correo colegiobadiel@gmail.compara que podamos subirlos a nuestra página Web del colegio y estén listos para que el DÍA DEL LIBRO podamos disfrutar de muchos cuentos en familia. 
Por favor, ser prudentes si aparecen menores en los vídeos ya que los subiréis a Youtube y los vídeos se harán públicos. Las familias se hacen responsables en este caso. 
¡Esperamos que les guste la iniciativa! ¡Los participantes recibirán un diploma!
Y así entre todos podremos seguir celebrando nuestro Día del libro. Ya hacer un poco más especial este día para nuestros niños y niñas. 

MUCHAS GRACIAS
EQUIPO DOCENTE CEIP BADIEL