lunes, 24 de septiembre de 2018

CARTA DE UN GRAN MAESTRO A TODOS SUS ALUMNOS



"SIEMPRE FORMARÁS PARTE DEL CEIP BADIEL Y LA BIBLIOTECA SIEMPRE RECORDARÁ TODO LO QUE HICISTE POR ELLA. INCLUIDO ESTE MAGNÍFICO BLOG, QUE CONSERVAREMOS PARA QUE NO SE PIERDA LO QUE TU TANTO CUIDASTE". 
GRACIAS POR TODO ENRIQUE

“A los que fueron mis alumnos. Quizá esta carta sea algo difícil de entender. Pero puedes guardarla, conservarla y releerla en el futuro. Espero que te sirva de ayuda.
En primer lugar, me gustaría pedirte perdón. Si alguna vez no he estado ahí cuando me necesitabas. O si nos hemos enfadado. Te aseguro que siempre pensé en hacer lo mejor para ti. Igual que hacen tus padres. Escúchales. Después, piensa por ti mismo. Si no, otros lo harán.
También, querría darte algunos consejos que a mí me han venido muy bien. Ya conoces los deberes para el verano: leer nuestro libro favorito en nuestro lugar preferido, escuchar música que no conocías, pasar tiempo con nuestra familia, explorar la naturaleza, apreciar una obra de arte o practicar el deporte que más nos gusta. El tiempo vuela. Los adultos siempre queremos volver a nuestra infancia. Así que aprovéchala.
Espero que respetes al que es diferente a ti. Que te pongas siempre en su lugar. Que seas una persona que escucha. Que defiende su verdad y respeta la de los demás. Siento decirte que te vas a enfadar muchas veces. Espero que aprendas que hablando solucionarás todo.
Espero que cuides el medio ambiente. Eres el futuro. La Tierra está en tus manos. Debes entender que tú puedes cambiar esto. ¿Quién si no? Tú puedes hacer que el mundo sea más justo.
Te aseguro que nunca es demasiado tarde para ser quien quieras ser. Espero que seas tú quien fije tus propias metas. Espero que explores lugares que te sorprendan. Espero que conozcas a personas con otro punto de vista. Que te sientas orgulloso de tu vida. Y si no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo. De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa. Espero que tú saques la positiva.
Comprenderás que en la vida hay tres tipos de personas: los que nunca se mueven, los que piensan que deberían moverse y los que se mueven. Espero que tú pertenezcas al último grupo. Haz que las cosas pasen. Que tu curiosidad no desaparezca. Inventa. Crea. Apasiónate.
He intentado enseñarte todo lo que sé. Me has hecho sentir genial. Y por eso siempre tendrás un lugar reservado en mi corazón. Espero que guardes en el tuyo uno para tu profe.
Y ahora, ¡vuela! ¡Vuela alto!.”D.Pollatos
No te importe quien  escribe esta despedida ,quédate con su contenido que yo lo comparto.

sábado, 2 de junio de 2018

MARATÓN DE CUENTOS 2018

EL PRÓXIMO DÍA 15 DE JUNIO tendrá lugar la 27º edición de la maratón de cuentos de

Guadalajara .Como es  tradición arraigada desde su inicio en nuestro colegio participaremos todos

los cursos de 1º a 6º de primaria .

Nos vemos en el Liceo Caracense a las 4:50 del 15 de junio (VIERNES) .Seremos el primer colegio

en participar.

                                                                                                                                                                           
                                           ¡Ánimo chicos a dejar alto nuestro centro!

lunes, 23 de abril de 2018

domingo, 22 de abril de 2018

DÍA DEL LIBRO 2018


DISFRUTA DE  LAS ACTIVIDADES  DEL COLEGIO  CON MOTIVO DE ESTA FIESTA


                                                             

sábado, 17 de marzo de 2018

MI PAPÁ ESTÁ MUY OCUPADO

El papá de Alberto era un hombre importantísimo y muy ocupado que trabajaba tantas horas, que a menudo debía trabajar los fines de semana. Un domingo Alberto se despertó antes de tiempo, y al escuchar que su papá abría la puerta de la calle para salir hacia la oficina, corrió a preguntarle:
- ¿Por qué tienes que ir hoy a trabajar, papi? Podríamos jugar juntos...
- No puedo. Tengo unos asuntos muy importantes que resolver.
- ¿Y por qué son tan importantes, papi?
- Pues porque si salen bien, serán un gran negocio para la empresa.
- ¿Y por qué serán un gran negocio?
- Pues porque la empresa ganará mucho dinero, y a mí es posible que me asciendan.
- ¿Y por qué quieres que te asciendan?
- Pues para tener un trabajo mejor y ganar más dinero.
- ¡Qué bien! Y cuando tengas un trabajo mejor, ¿podrás jugar más conmigo?
El papá de Alberto quedó pensativo, así que el niño siguió con sus preguntas.
- ¿Y por qué necesitas ganar más dinero?
- Pues para poder tener una casa mejor y más grande, y para que tú puedas tener más cosas.
- ¿Y para qué queremos tener una casa más grande? ¿Para guardar todas esas cosas nuevas?
- No hijo, porque con una casa más grande estaremos más a gusto y podremos hacer más cosas.
Alberto dudó un momento y sonrió.
- ¿Podremos hacer más cosas juntos? ¡Estupendo! Entonces vete rápido. Yo esperaré los años que haga falta hasta que tengamos una casa más grande.
Al oír eso, el papá de Alberto cerró la puerta sin salir. Alberto crecía muy rápido, y su papá sabía que no le esperaría tanto. Así que se quitó la chaqueta, dejó el ordenador y la agenda, y mientras se sentaba a jugar con un Alberto tan sorprendido como encantado, dijo:
- Creo que el ascenso y la casa nueva podrán esperar algunos años.

jueves, 1 de marzo de 2018

Cumplimos 10 años

Había una vez un brujo que quería tener su propia magia, aunque solo fuera un hechizo pequeñito, pero no era suficientemente sabio y poderoso. Por eso se pasaba el día buscando ideas en la biblioteca, hasta que un día tropezó con tan mala suerte que fue a golpearse con la boca abierta contra un estante lleno de libros. Justo antes de romperse todos los dientes pronunció extrañamente una palabra mágica y, en lugar de estamparse contra los libros, se los comió todos de una forma mágica e imposible.

Pensó el brujo que se había librado por poco, pero algo salió mal y, cuando menos lo esperaba, alguno de los libros escapaba por su boca. Le ocurría en su casa, en el campo, en el pueblo, en la cocina… Era todo un fastidio, y no se le ocurrió otra cosa que crear un pequeño monstruito comelibros, que devoraba encantado los cuentos que dejaba escapar el brujo. El monstruito seguía al brujo a todas partes, y pronto creció hasta convertirse en una criatura grande y fuerte, hasta el punto de que a veces costaba saber quién era la mascota de quién.
Pronto el monstruito estuvo fuera de control. Devoraba todo libro nuevo que encontraba, devoraba cuadros, devoraba música… Y el mago se preguntaba si habría hecho bien en crear un ser tan voraz. Una noche planeó llevarlo mientras dormía al bosque para abandonarlo, pero cuando fue a su cuarto a buscarlo, el monstruo estaba saliendo sigilosamente. Sorprendido, el brujo comenzó a seguirlo en secreto, y entonces descubrió toda la verdad: el monstruo devoraba libros por el día, pero por la noche recorría el mundo llevándolos de casa en casa, con la esperanza de allá donde llegara alguien pudiera disfrutar los cuentos que había ido encontrando. Y fue solo entonces cuando el brujo se dio cuenta de la suerte tan grande que tenía, y de cómo por casualidad había al fin encontrado su propia magia.
Y el día que el monstruito cumplió 10 años, decidió dejar a la vista de su criatura un cuento distinto; uno con el que lo único que quería era felicitar a su fiel compañero, para que cuando lo llevara aquella noche por el mundo, todos supieran que ya tenía nada más y nada menos que 10 años

domingo, 18 de febrero de 2018

BATALLA DE DON CARNAL Y DOÑA CUARESMA

Como ya sabéis el carnaval es una celebración pública que tiene lugar inmediatamente antes de la Cuaresma cristiana, con fecha variable (desde finales de enero hasta principios de marzo según el año), y que combina algunos elementos  como disfraces, desfiles y fiestas en la calle que acabamos de vivir estos días.
En el Libro de Buen Amor, texto medieval español redactado alrededor de 1330, Juan Ruiz Arcipreste de Hita nos habla del significado simbólico de la Pascua y la Cuaresma a partir de una simpática alegoría:
Don Carnal, hombre mundano y amante de los placeres, es retado por doña Cuaresma a sostener una batalla que tendrá lugar al cabo de una semana; el reto ha sido lanzado el jueves (LARDERO) anterior al día que hoy conocemos como Miércoles de ceniza.
Una vez cumplido el plazo, don Carnal y su ejército de bueyes, cerdos, gallinas, becerros y cabras se enfrentan en campo abierto a doña Cuaresma y su legión de vegetales y mariscos. Luego de un día de confrontación más o menos aparejada y de que ambos contrincantes se han retirado a sus respectivas tiendas, don Carnal, fiel a sus excesos, decide celebrar un fastuoso banquete que le produce, tanto a él como a los suyos, una pesadez y un sueño incontrolables. Doña Cuaresma, aprovechando esta inmejorable situación, entra por la noche al cuartel de su enemigo y, sin dificultad alguna, lo somete y lo aprisiona.
 Don Carnal, por su parte, es sometido  a una dieta a base, entre otras delicias, de lechugas, lentejas y alcachofas.
Trascurridos cuarenta días (la Cuaresma), cuando ya don Carnal comenzaba a estar verdaderamente arrepentido de su anterior forma de vida, un inesperado acceso de salud lo impulsa a burlar a don Ayuno en Domingo de Ramos y a escaparse de su celda; ya en libertad, reúne a sus beligerantes compañeros y decide tomar venganza de doña Cuaresma, quien, juzgando prudentemente la renovada fuerza acopiada por su enemigo huye.
A la tarde siguiente, el Sábado de Gloria, don Carnal, al lado de su mejor aliado, don Amor, de don Almuerzo y de doña Merienda, entra por la ciudad sobre un carro musical que representa su avasallante victoria. 

domingo, 11 de febrero de 2018

CARNAVAL EN EL BOSQUE



El Guardabosques ha tenido una idea excelente. Ha enviado una invitación a todos los animales para celebrar el carnaval. Se hará un gran baile y todo el mundo se tendrá que disfrazar.
El caracol Ramón también está invitado, pero no sabe cómo vestirse. Mientras se lo piensa, empieza a andar, anda que andarás, ve una mariposa que le dice:
-       Hola Caracol, ¿iras a la fiesta con un vestido tan feo?
-       Este vestido es mi casa y no me lo cambiaré en absoluto para ir al baile. ¡Además, tú tampoco vas disfrazada!
-       ¡Claro está que no! ¿Cómo quieres que esconda mis alas tan bonitas? ¿Quién verá mi cuerpo tan bufón si me pongo un disfraz?- Contesta la mariposa.
-       Pero tú que no eres bonito como yo, te tendrías que disfrazar.
-       ¡Déjame, presumida! Iré a la fiesta como me guste.
Entonces la mariposa empieza a volar puliéndose las alas con el polen de las flores y el caracol Ramón se queda un poco triste.
De repente el caracol Ramón descubre a un duende muy viejo que lo observa escondido entre los árboles.
-       ¡Hola caracol Ramón! ¿Qué te pasa?
-       No puedo ir a la fiesta: soy feo y no me va bien ningún disfraz.
-       Eso no es cierto. Yo te haré bonito como un sol.
El duende saco un tarro de pintura de su saco y pinto de color amarillo la casa del caracol Ramón.
-       ¿Lo ves?, mírate en el charco. Eres un caracol de oro y pareces un sol.
-       ¡Oh, gracias, sabio duende! Es un disfraz magnífico.
El caracol Ramón llegó a la fiesta cuando el baile empezaba. Hormigas, mariquitas y escarabajos rodeaban a la mariposa boquiabiertos por su belleza. La mariposa estaba sonriente y llevaba una corona de reina.
Pero cuando se acerco el caracol Ramón, todos se quedaron impresionados:
-       ¡Es el disfraz más bonito que he visto nunca! ¡El caracol Ramón parece un sol que rueda!

jueves, 25 de enero de 2018

El cuento de la merienda




Una vez un ratón salió de su casa, que estaba debajo de una gran alfombra, y se metió sin saberlo en la cesta de un gato. El gato estaba de paseo, pero al volver exclamó:

-¡Qué bien, ya tengo merienda!
Y de un bocado se zampó al ratón.

Al gato le entró sueño y sin darse cuenta se echó a dormir en la caseta del perro. El perro había ido de caza, pero al volver exclamó:

-¡Qué bien, ya tengo merienda!
Y de un bocado se zampó al gato.

El perro se fue de paseo, pero como comenzó a llover se refugió en la jaula del león. El león había salido para hacer su número de circo, pero al volver exclamó:

-¡Qué bien, ya tengo la merienda!
Y de un bocado se zampó al perro.

En la tripa del león, el perro no decía nada. En la tripa del perro, el gato no decía nada. Pero en la tripa del gato, el ratón refunfuñaba.
No le gustaba estar metido dentro de tantas tripas.

-¡Todo el mundo ha merendado menos yo! -decía-. ¡Menudo hambre tengo!

El ratón hizo cosquillas al gato. El gato se retorció de risa e hizo cosquillas al perro. El perro se retorció e hizo cosquillas al león.
El león comenzó a reír, y a reír. Y como el león cuando se ríe abre la boca tanto como cuando ruge, el perro se escapó por la boca abierta.

El perro siguió riendo y por boca abierta se escapó el gato.
El gato siguió riendo y por su boca abierta se escapó el ratón.

Pero el ratón no reía. Seguía teniendo hambre. De pronto halló un buen pedazo de queso y exclamó:

-¡Qué bien, ya tengo la merienda!
Y de un bocado se lo zampó.

Y, a fin de cuentas, fue el único que merendó.

Y Colorín Colorado...

domingo, 24 de diciembre de 2017

domingo, 17 de diciembre de 2017

RELATO GANADOR DEL "RÍO QUE NOS LLEVA"

Hola, ¿qué tal?, ¿estáis ahí? .Creo que sí… Entonces, os narraré mi historia.
Soy un tronco de pino que brotó hace veinticinco años en un bosque del Alto Tajo; pero cuidado no soy un tronco como los demás, me hice famoso con ayuda de unos gancheros - hombres que vestían de negro y blanco que, además eran unos fantásticos equilibristas-, de los cuáles José Luis Sampedro escribió una interesante novela: “El río que nos lleva”.
Con veintitrés años ellos me separaron de mis raíces en la Escaruela – que es como una cascada escalonada que forma una hoz-, y me condujeron por el curso del río Tajo , con ayuda de un palo que poseía un gancho en su extremo.
Pasamos por numerosos pueblos o parajes cercanos: Poveda de la Sierra, Peñalén, Zaorejas, Taravilla, Peralejos de las Truchas, Entrepeñas….no sé si me dejaré alguno, no es mi intención ; hasta alcanzar nuestra meta y único destino: Aranjuez.
Una vez en Aranjuez me recibieron con una gran algarabía y ambiente festivo como si fuera la llegada a la meta de una competición. Me trasladaron a la serrería, donde tras un largo proceso hicieron de mí un bonito aparador.

                                 Autora:LUCÍA FUSI GORDÓN MARTÍNEZ  6º  de Primaria CEIP BADIEL

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Relato corto sobre El río que nos lleva de José Luis Sampedro

Primera hora del colegio de un lunes ,y empezamos bien , tenemos Lenguaje. Una de las asignaturas que menos me gustaban , y para colmo estaba medio dormida y en las nubes.
De repente escuché la palabra “narrativa” y bajé  de mis sueños para poner los pies en la Tierra. La clase había terminado y recordé lo que había escuchado, la narrativa era uno de los géneros literarios más importantes y   bla, bla, bla……y la novela pertenece a este género. El caso es que hice memoria de una novela de José Luis Sampedro :”El río que nos lleva” ,publicada en 1961.Trataba de los gancheros que transportaban elevadas cantidades de troncos sueltos por el curso del río Tajo hasta Aranjuez. Al frente de la ganchería se encontraba el «maestro de río», quien dirigía a todo el grupo de gancheros, compuesto fundamentalmente por tres compañías: la delantera, la de en medio y la zaga. Todos ellos llevaban como única herramienta un bichero y su pertrecho tradicional. La pericia del ganchero y su conocimiento del río eran de vital importancia.

Actualmente se recrea este oficio , pero era el duro modo de la vida rural en la Serranía de Guadalajara.




Autora :Lucía Fusi Gordón Martínez de 6º de primaria.CP Badiel

Finalista que intervendrá el día 15 de diciembre a las doce en el programa de la COPE grabado en directo desde  la Diputación de Guadalajara.

lunes, 4 de diciembre de 2017

¡SANTA ME HAN ROBADO!


Valor Educativo Desprenderse de lo material
Idea y enseñanza principal Se consigue más satisfacción, y más verdadera, al dar algo a los demás que al recibirlo

Ambientación Un lugar en el Polo Norte

Personajes Un marciano, Santa Claus y unos niños


Marcianoto llegó volando en su nave espacial. Estaba emocionado porque por fin había obtenido permiso para visitar la Tierra de nuevo. Ya había estado antes, pero la última vez montó un lío tremendo: se había transformado en un tipo llamado Albert Einstein y en unos pocos días reveló muchos secretos de los extraterrestres. Por eso llevaba años castigado sin volver.
Esta vez tendría mucho más cuidado. Para no transformarse en nadie conocido decidió aterrizar en el lugar más apartado del planeta. Era un lugar frío y blanco en el que solo había una casa, y dentro pudo ver a un anciano solitario.
- Me transformaré en este anciano. Este sí es imposible que sea famoso. Además, me encantan su traje rojo, su gran barba blanca, y ese saco enorme que tiene a su lado. Me servirá para guardar algunas cosas.
Pero en cuanto llegó a la ciudad un gran grupo de niños se abalanzó sobre él.
- ¡Quiero mi coche!
- ¡A mí dame una muñeca!
- ¡Yo quiero una consola!
Marcianoto estaba rodeado y asustado. No sabía qué estaba ocurriendo, y solo se le ocurrió ir sacando lo que llevaba en el saco para dárselo a los niños, que se marchaban felices. Pero la fila de niños era tan larga que pronto se quedó sin nada que darles, y tuvo que salir corriendo y esconderse.
Solo cuando se hizo de noche pudo salir. Estaba aterrado. No sabía cómo, pero estaba claro que había vuelto a elegir mal en quién se transformaba. ¡Otra vez!
- No me extraña que ese viejo viviera solo y escondido. Debe ser un famoso sinvergüenza ¡Le debe cosas a todo el mundo!
Así que volvió a la casa del anciano. Espió desde la ventana y descubrió una enorme montaña de juguetes.
- ¡Ahí es donde tiene las cosas que quita a los niños este viejo malvado! -pensó.
Y esperó a que se hiciera de noche y el anciano se fuera a dormir para entrar sin ser visto y llevarse los juguetes ¡Qué suerte! El viejo ponía etiquetas con los nombres, y hasta tenía una lista de nombres y direcciones.
- Por fin voy a poder hacer algo bueno en la Tierra. Llevaré cada uno de estos juguetes a su dueño.
Aunque eran muchos niños, su nave tenía supervelocidad y podía empequeñecerse. Por eso consiguió devolver todos los regalos antes de que fuera de día. Cuando terminó y se dispuso a dormir en su nave, se sentía contentísimo de haber hecho justicia.
- Menuda sorpresa se va llevar ese viejo ladrón…
Pero la sorpresa se la llevó Marcianoto cuando despertó. El viejo volvía a tener una montaña de juguetes en su casa.
- Ah, este ladrón es astuto, malvado y muy rápido. No sé cómo habrá recuperado todos los juguetes en un día, pero da igual: esta noche volveré a dejárselos a sus dueños.
Y pasó la noche repartiendo juguetes. Pero al día siguiente pasó lo mismo, y al otro lo mismo y así durante muchos días más. Marcianoto estaba extrañadísimo: ¿Cómo podía aquel viejo gordinflón robar tan rápido?
- Ya sé - pensó - debe tener cómplices en la ciudad que le ayudan. Iré allí disfrazado para descubrir qué pasa. Buscaré a quienes tengan peor cara; seguro que esos serán sus malvados compinches.
Pero en la ciudad todo el mundo estaba feliz. Y es que todas aquellas noches Marcianoto había estado haciendo de Santa Claus con su nave, repartiendo regalos. Y cada mañana los niños se despertaban con un nuevo juguete.
- ¿De verdad que nadie os roba los juguetes? - preguntó a varios niños.
- ¡Claro que no! Estos nos los trae Santa Claus.
- ¿Santa Claus? ¿Y es quién es?
- ¿Pero quién eres tú que no sabes quién es Santa Claus? ¿Un marciano? ja, ja, ja- le respondieron. Y entonces le explicaron que Santa Claus era un señor mayor con una gran barba blanca y un traje rojo, y que dejaba regalos a los niños la noche de navidad.
Marcianoto se moría de vergüenza. No solo había tomado a Santa Claus por un malvado delincuente, sino que encima ¡le había estado robando los juguetes! Volvió volando a la casa del anciano a disculparse, pero lo encontró muy enfermo. Santa Claus utilizaba su magia para volver a crear los juguetes, y al haberlo hecho tantos días seguidos se había quedado tan débil que ya no podía moverse.
¿Qué podría hacer? ¡Aquella misma noche era Navidad y Santa Claus no iba a repartir regalos! Marcianoto pensó rápido: hizo un vídeo de Santa Claus enfermo y usando la antena de su nave lo envió a todas las televisiones del mundo con un mensaje: había que devolver todos los regalos de aquellos días para que Santa Claus pudiera recuperar su magia y ponerse bueno.
Siempre pensamos que va a pasar algo que lo arregle todo. Y eso esperaba el pobre Marcianoto. Pero aquella vez nadie pudo arreglar nada: nadie se creyó el mensaje y Santa Claus no pudo entregar sus regalos.
Marcianoto pasó el día cuidando de Santa Claus. Anochecía cuando llamaron a la puerta. Era una niña que traía todos sus regalos.
- Me dan igual los regalos - dijo con una lagrimita-. Lo que quiero es que Santa Claus se ponga bueno.
-Yo también - dijo otro niño que venía a la cabeza de un grupo.
- Y yo… y yo…
Poco a poco fueron apareciendo niños y más niños, todos dispuestos a devolver hasta el último de sus regalos. La fila era interminable. Llegaban de todas partes y, según cruzaban la puerta, sus regalos desaparecían y Santa Claus se ponía un poco mejor. Cuando el último niño dejó sus juguetes, Santa Claus se pudo levantar y todos aplaudieron llenos de alegría. Parecía que nunca habían estado tan contentos.
Sin embargo, Marcianoto se sentía fatal.
- Lo siento muchísimo - dijo-. Al final por mi culpa todo el mundo se ha quedado sin regalos…
Se hizo un gran silencio y todos miraron al extraterrestre.
- ¡Qué va! -dijo finalmente una niña- Yo nunca había estado tan contenta en navidad. He podido curar a Santa Claus y ser yo la que le llevaba los regalos. Y ahora estoy segura de que es mucho mejor dar regalos que recibirlos.
Y entre risas y aplausos todos estuvieron de acuerdo en que esa lección era el mejor regalo que podían haber tenido ese año.


Autor..Pedro Pablo Sacristan

sábado, 11 de noviembre de 2017

UN ENFADO INCONTROLABLE


Valor Educativo Autocontrol y buen carácter

Idea y enseñanza principal Cuando actuamos presa de la ira y del enfado nos equivocamos con mucha facilidad. Controlarse en esas situaciones ayuda a evitar problemas mayores.

Ambientación Un reino dentro de un cuento

Personajes Un príncipe y un escritor



Había una vez un joven príncipe que tenía un secreto que ni él mismo conocía: siendo un bebé, había sido embrujado por un antiguo enemigo del reino. Era un hechizo muy extraño, pues su único efecto era que conseguía enfadar al príncipe cada vez que oía una palabra secreta.
Pero aquella palabra era tan normal, y estaba tan bien elegida, que siempre había alguien que la decía. Así que el príncipe creció con fama de enfadarse muy fácilmente, sin que nadie llegara nunca a sospechar nada.
Lo malo es que, como le pasa a todo el mundo, cuando se enfadaba terminaba metiendo la pata. Gritaba o hacía lo primero que se le venía a la cabeza, que casi siempre era la peor de las ideas. Y eso, en alguien que mandaba tanto, era un problema muy gordo. Sus errores causaban tantos problemas que el clamor de los habitantes del reino se elevó con tal fuerza que… ¡salió de su propio cuento! y un montón de diminutos personajes acabaron discutiendo con el escritor de aquella historia.
- ¿A quién se le ocurre ponernos un príncipe así? ¡Con lo bien que vivíamos antes!
- ¡Esto es injusto!
- Este escritor no tiene corazón ¡Se va a enterar de lo que es bueno!
- Ahora sabrá lo que es vivir con alguien así… ¡vivirá en nuestro reino hasta que lo arregle!
Y, entre gritos y protestas, los personajes secuestraron al escritor para llevarlo al cuento. Allí descubrió el sorprendido escritor lo duro que era aguantar los gritos del príncipe y sus decisiones precipitadas. Porque cuanto más se equivocaba, más se enfadaba, y más volvía a equivocarse. Intentó de todo para calmarlo, pero el hechizo funcionaba perfectamente, y solo consiguió llevarse gritos y castigos.
- Menuda tontería hice inventando aquel hechizo solo porque yo estaba enfadado ese día. Si hubiera escrito las palabras secretas o la forma de anularlo, ahora podría arreglarlo todo- se dijo el escritor-. Pero ya no controlo el cuento, y mucho menos el humor del príncipe…
Y vaya si no lo hacía. Ese mismo día estaba junto al príncipe cuando le atacó su mal humor. Al buscar alguien con quien desatar su furia se fijó en el escritor y este, muerto de miedo, solo pudo recordar las palabras de un viejo hechizo de congelación de uno de sus cuentos. Al instante el príncipe quedó encerrado en un enorme bloque de hielo y rápidamente el escritor fue apresado por los guardias. Estos lo dejaron allí mismo, delante del príncipe, para que recibiera su castigo cuando el bloque se derritiera.
Pero para entonces el enfado del príncipe ya había pasado, y aquella fue la primera vez en años en que uno de sus enfados no había provocado ningún problema. El príncipe era el primero al que molestaban las tonterías que él mismo hacía cuando estaba enfadado, y se sintió feliz de haber descubierto una forma de evitarlas. Los siguientes días mantuvo al escritor a su lado para que pudiera congelarlo cuando le llegaran sus enfados, y en unas semanas él solo aprendió a controlarse para no hacer ni decir nada mientras estuviera enfadado. De esta forma consiguió acertar en sus decisiones y el reino volvió a ser un lugar próspero y feliz.
¿Y el escritor? Pues aunque estaba feliz siendo famoso en el nuevo reino que ahora dirigía tan bien el príncipe, se dio cuenta de que tenía que arreglar muchas de las historias que había escrito mientras estaba enfadado. Y así volvió a su antiguo escritorio, con la firme intención de escribir y hacer las demás cosas importantes solo cuando estuviera de buen humor.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

miércoles, 1 de noviembre de 2017

MALETAS VIAJERAS EN INFANTIL

Ya han comenzado su andadura nuestras MALETAS VIAJERAS DE LECTURA en los cursos de Educación Infantil.
El jueves pasado las primeras familias recibieron este pequeño regalito para poder disfrutar toda la familia del placer de leer juntos.
Las maletas contienencuentos nuevos adaptados a la edad de los alumnos, revistas para pequeños y mayores, artículos para los padres y madres, recomendaciones de cuentos, la hoja para solicitar el carnet de la biblioteca pública y poder ver los documentos que tenemos que llevar para registrar a nuestros hijos, nuestra mascota que nos acompañará en las lecturas y finalmente, un librito en blanco para que cada familia pueda escribir lo que más les ha gustado, para poner fotos leyendo, dibujos...
Esperamos que disfrutéis con esta gran aventura.
Pero lo más importante es que todos transmitamos a nuestros hijos el PLACER DE LA LECTURA.
 Hay más tesoros en los libros que en todo el botín de la Isla del Tesoro

domingo, 29 de octubre de 2017

EL ZOMBI CAZAFANTASMAS


Valor Educativo Evitar prejuicios y racismo.

Idea y enseñanza principal Un simpático cuento para mostrar que no se puede dar por hecho que alguien sea de una manera solo porque haya nacido dentro de un grupo determinado

Ambientación El mundo de los montruos

Personajes Un zombi, un fantasma y un ogro


Cuento 

Patizombi era un zombi cansado de ser el malo de todas las historias. Y para demostrar que podía hacer cosas buenas, decidió salir a la caza de los malvados fantasmas.
Pero los fantasmas no se dejan ver fácilmente, y además son muy escurridizos. Solo después de muchos intentos fallidos, encontró un fantasma despistado flotando en el bosque. Se acercó con cuidado, preparó sus trampas, y saltó sobre él.
La lucha pareció terrible, hasta que Patizombi se dio cuenta de que estaba luchando él solo contra una sábana pegajosa que le tenía atrapado.
- ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Has caído en mi trampa, malvado zombi!- rió un fantasma saliendo de su escodite.
- Ah, fantasma malvado- respondió. -Algún día te atraparé yo a ti.
- !No, no, no, no y no! - dijo muy ofendido el fantasma-. Disculpa, pero yo soy un fantasma bueno, y me dedico a cazar zombis malvados.
- ¡Eso sí que no!- protestó Patizombi- porque yo soy un zombi bueno, y soy yo quien caza fantasmas malvados.
Después de discutir un buen rato, comprendieron que ambos decían la verdad. Les pareció divertido y se hicieron amigos.
- Así que no todos los fantasmas son malvados…
- Ni todos los zombis…
- Pues podríamos unirnos para cazar ogros.
Y fueron formando equipo hasta las montañas, donde se escondían los peores ogros. Trabajando juntos rápidamente encontraron el rastro de un ogro que los llevó hasta una cueva. Como el ogro había salido, prepararon una trampa, pero mientras lo hacían una enorme piedra cerró la entrada, dejándolos atrapados.
- ¡Jo, jo, jo, jo! ¡Qué fácil ha sido atrapar a ese malvado zombi y su socio el fantasma!
- ¡Mentira! - protestaron desde dentro- No somos malvados. El único malvado eres tú y hemos venido a atraparte.
Una vez más la discusión duró hasta que todos estuvieron convencidos de que ninguno de ellos era un malvado.
- Nunca hubiéramos pensado que hubiera ogros buenos.
- Ni yo que un zombi y un fantasma no fueran malos.
- Está claro que, antes de cazar a nadie, tendríamos que asegurarnos de que sea un malvado...
Y así fue como descubrieron que muchas criaturas no eran malvadas, aunque tuvieran fama de serlo. Y que lo mismo pasaba con otras que tenían fama de sucias, ruidosas o molestas: solo unas pocas lo eran de verdad, y no se podía decir cuáles eran así sin llegar a conocerlas. De esta forma encontraron a muchos más zombis, fantasmas y ogros buenos que se unieron a su grupo de cazamalvados, y todos se fiaban de aquella policía del valle, que nunca trataba a nadie dejándose llevar por prejuicios y famas inmerecidas.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

VISITA A LA BIBLIOTECA PÚBLICA DE GUADALAJARA

LOS ALUMNOS DE 6º DE PRIMARIA  DEL COLEGIO BADIEL asisten con motivo del Día de las Bibliotecas a un encuentro con el autor del libro “PROHIBIDO LEER A LEWIS CARROL” de DIEGO ARBOLEDA.( Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2014).
Este libro narra la historia de Eugéne Chignon, una joven institutriz francesa que en 1932 viaja hasta Nueva York para cuidar de una niña, Alice, cuya desatada pasión por el mundo creado por Lewis Carroll ha provocado que sus padres le prohíban leer sus libros. 
La primera misión de Eugéne será evitar que Alice se entere de que Alice Liddell, la auténtica Alicia que inspiró a Lewis Carroll, ahora con ochenta años, va a visitar la ciudad para recibir un homenaje.
Eugéne Chignon comprobará que las extrañas casualidades, los personajes extravagantes y las situaciones absurdas no son solo patrimonio del País de las Maravillas, sino que se encuentran a menudo en nuestro mundo y especialmente en esa casa.
La comedia disparatada y los datos históricos (reales y a pesar de eso aún más disparatados) tienen cabida en esta novela, en la que el sinsentido, ese nonsense tan emblemático de Carroll, acaba teniendo mucho sentido.

 

lunes, 11 de septiembre de 2017

UNA VUELTA AL COLE PARA VALIENTES


Valor Educativo Valentía y simpatía

Idea y enseñanza principal La forma en que nos mostramos a los demás influye mucho en la manera en que nos tratan

Ambientación El colegio del bosque

Personajes Una conejita, su tía y los compañeros del cole


El curso estaba apunto de comenzar, y Cony la conejita estaba asustada porque ese año iría a una escuela nueva. Tanto, que el día de antes cavó una profunda madriguera y se encerró en ella.
- Yo no salgo de aquí. Seguro que hay animales malos en el nuevo cole. Y maestros que asustan.
Así que llamaron a la tía Eleonora, su madrina. Ella siempre sabía qué hacer.
- No te preocupes, Cony. Te llevaré a varios colegios para elijas aquel en el que la gente te parezca más amable.
Convencida la conejita, a la mañana siguiente visitaron una escuela con una pinta espantosa. Tanto, que junto a la puerta había un vendedor de púas de erizo en llamas, tufo de mofeta y cuernos de toro.
- No entres ahí sin estas armas -dijo el vendedor-. Podría pasarte cualquier cosa.
Cony compró de todo y entró con mucho cuidado. Efectivamente, ahí no había nadie amable. Ni siquiera los cervatillos ni los koalas. Nadie le decía nada y Cony sentía que todos la miraban esperando el momento de atacarla. En toda la visita no tuvo ni un segundo de tranquilidad.
- ¡Qué escuela tan horrible, tía! - dijo cuando salieron.- Espero que la de mañana sea mejor.
Sin embargo, la cosa no parecía mejor en la segunda escuela. Otro vendedor vendía productos para protegerse. Le recomendó los dientes amenazantes y el caparazón guardaespaldas, y Cony se los puso y entró a la escuela esperando lo peor…
Pero nada más entrar un pequeño erizo se acercó a saludarla y se mostró muy simpático. Al poco un mono llegó sonriendo y le dio un gran abrazo. Así fue recorriendo la escuela rodeada de animales encantadores.
Pero Cony era muy lista, y pronto descubrió algo raro.
- Tía. Este lugar se parece mucho a la escuela que visitamos ayer. Y a alguno de estos animales ya lo he visto antes… Creo que todo esto es una trampa, ¡se hacen los simpáticos para atacarnos!
- Pero qué lista eres, sobrina - dijo Eleonora- no hay forma de engañarte. Pero no es ninguna trampa… mírate en ese espejo.
La conejita fue a mirarse. Los dientes amenazantes que había comprado no daban ningún miedo. Al contrario, parecía que Cony tenía una grandísima sonrisa. Además, detrás de su caparazón había un mensaje que decía “Me encantan los abrazos” y un pulgar hacia arriba. La verdad es que tenía un aspecto adorable.
- Mira ahora la foto que te hice ayer- siguió su tía, mostrándole la pinta que tenía con sus púas de erizo encendidas, su cara seria y su cuerno de toro.
- Vaya. Dan ganas de salir corriendo solo de verme - dijo Cony.
- Y eso es lo que pasó, cariño. Ayer no fueron amables porque tú no parecías nada amable. Pero hoy, esos mismos niños están encantados de estar y jugar contigo porque pareces mucho más simpática…
Cony entendió enseguida la trampa de su tía, y fue corriendo a ver al vendedor de la puerta, que no era otro que su papá disfrazado. Le dio un gran beso y le dijo:
- Gracias, papá, ya no tengo miedo de ir al cole. Ahora sé que yo misma puedo ayudar a que todos sean mucho más amables conmigo.
Eso sí, por si acaso, guardó en un bolsillo sus dientes amenazantes, por si algún día le costaba un poco más sonreír.

viernes, 4 de agosto de 2017

UNA PLAYA SORPRESA


Valor Educativo Actitud positiva
Idea y enseñanza principal Se puede tener buen carácter a pesar de las dificultades o aunque nos ocurran cosas que nos disgustan
Ambientación Una playa
Personajes Una niña y un cangrejo


No había nadie en aquella playa que no hubiera oído hablar de Pinzaslocas, terror de pulgares, el cangrejo más temido de este lado del mar. Cada año algún turista despistado se llevaba un buen pellizco que le quitaba las ganas de volver. Tal era el miedo que provocaba en los bañistas, que a menudo se organizaban para intentar cazarlo. Pero cada vez que creían que lo habían atrapado reaparecían los pellizcos unos días después, demostrando que habían atrapado al cangrejo equivocado.
El caso es que Pinzaslocas solo era un cangrejo con muy mal carácter, pero muy habilidoso. Así que, en lugar de esconderse y pasar desapercibido como hacían los demás cangrejos, él se ocultaba en la arena para preparar sus ataques. Y es que Pinzaslocas era un poco rencoroso, porque de pequeño un niño le había pisado una pata y la había perdido. Luego le había vuelto a crecer, pero como era un poco más pequeña que las demás, cada vez que la miraba sentía muchísima rabia.
Estaba recordando las maldades de los bañistas cuando descubrió su siguiente víctima. Era un pulgar gordísimo y brillante, y su dueño apenas se movía. ¡Qué fácil! así podría pellizcar con todas sus fuerzas. Y recordó los pasos: asomar, avanzar, pellizcar, soltar, retroceder y ocultarse en la arena de nuevo. ¡A por él!
Image result for CANGREJOPero algo falló. Pinzaslocas se atascó en el cuarto paso. No había forma de soltar el pulgar. El pellizco fue tan fuerte que atravesó la piel y se atascó en la carne. ¿Carne? No podía ser, no había sangre. Y Pinzaslocas lo comprendió todo: ¡había caído en una trampa!
Pero como siempre Pinzaslocas estaba exagerando. Nadie había sido tan listo como para prepararle una trampa con un pie falso. Era el pie falso de Vera, una niña que había perdido su pierna en un accidente cuando era pequeña. Vera no se dio cuenta de que llevaba a Pinzaslocas colgado de su dedo hasta que salió del agua y se puso a jugar en la arena. La niña soltó al cangrejo, pero este no escapó porque estaba muerto de miedo. Vera descubrió entonces la pata pequeñita de Pinzaslocas y sintió pena por él, así que decidió ayudarlo, preparándole una casita estupenda con rocas y buscándole bichitos para comer.
¡Menudo festín! Aquella niña sí sabía cuidar a un cangrejo. Era alegre, divertida y, además, lo devolvió al mar antes de irse.
- Qué niña más agradable -pensó aquella noche- me gustaría tener tan buen carácter. Si no tuviera esta patita corta…
Fue justo entonces cuando se dio cuenta de que a Vera no le había vuelto a crecer su pierna, y eso que los niños no son como los cangrejos y tienen solo dos. Y aún así, era un encanto. Decididamente, podía ser un cangrejo alegre aunque le hubieran pasado cosas malas.
El día siguiente, y todos los demás de aquel verano, Pinzaslocas atacó el pie de Vera para volver a jugar todo el día con ella. Juntos aprendieron a cambiar los pellizcos por cosquillas y el mal carácter por buen humor. Al final, el cangrejo de Vera se hizo muy famoso en aquella playa aunque, eso sí, nadie sospechaba que fuera el mismísimo Pinzaslocas. Y mejor que fuera así, porque por allí quedaban algunos que aún no habían aprendido que no es necesario guardar rencor y tener mal carácter, por muy fuerte que un cangrejo te pellizque…


Autor.. Pedro Pablo Sacristan

sábado, 1 de julio de 2017

FOMENTEMOS LA LECTURA ESTE VERANO

En casa

Haga tiempo para leer
Durante los agitados meses de verano, puede resultarles difícil a usted y a su hijo encontrar el momento para leer. Reserve un momento tranquilo del día para leer y recuerde incluir "tiempo para leer" cuando planee sus actividades de verano.
Tenga distintos tipos de materiales de lectura en la casa
Para estimular la lectura en casa, tenga material de lectura en toda la casa, como periódicos, revistas, folletos, etc. También tenga a mano elementos divertidos, por ejemplo, juegos de palabras, crucigramas o la sección infantil del periódico. 
Combata el aburrimiento con los libros
Ayude a su hijo a buscar libros que le resulten interesantes, ¡en especial los días de lluvia! Estos pueden ser libros de no ficción, libros de hechos divertidos, libros sobre manualidades, libros para hacer proyectos o libros de cocina con recetas que pueden hacer los niños. 
Lean en voz alta todos los días 
Trate de buscar un momento del día para leerles en voz alta a sus hijos, incluso a los más grandes. Leer en voz alta beneficia a los niños y los adolescentes, en especial a los que leen con dificultad. Lea en voz alta en distintos lugares, desde el vestíbulo hasta el parque. ¡Y no tema usar voces tontas y actuar los personajes! 
Incentive a sus hijos a aprender palabras nuevas
Enséñeles palabras nuevas a sus hijos todos los días. Conversen sobre el significado de las palabras y cómo se usan.
Escriban cada día
Tenga a mano material para escribir, como lápices, papel y ceras para que su hijo practique la escritura. Incentive a su hijo a escribir cartas o postales a sus amigos o parientes durante el verano, a llevar un diario, a hacer un cuaderno de recortes del verano o a escribir cuentos y poemas. Pídale ayuda a su hijo para hacer la lista de las compras o para copiar una receta.